El dólar cerró julio en $1380 y pone en jaque al plan económico del Gobierno
Medidas sin efecto y creciente incertidumbre
En un intento por contener la presión cambiaria, el Ministerio de Economía aumentó las tasas de interés, bajó retenciones al campo, reforzó las ventas en el mercado de futuros y anunció la llegada de fondos del FMI. Sin embargo, ninguna de estas medidas logró frenar la escalada del dólar ni calmar la incertidumbre.
La reacción del mercado fue clara: se activaron coberturas cambiarias, aumentaron las remarcaciones de precios y se profundizó la caída de bonos y acciones argentinas. En Wall Street, los ADRs de bancos como Supervielle, Galicia y BBVA sufrieron pérdidas de entre el 2,9 y el 3,3 por ciento, mientras que el riesgo país cerró por encima de los 700 puntos, un nivel que deja a la Argentina fuera de los mercados internacionales de crédito.
La economía real ya siente el impacto
La suba del dólar se trasladó de inmediato a precios. Una importante terminal automotriz, por ejemplo, modificó en el mismo día un aumento del 5,5% anunciado por la mañana, para elevarlo al 9% por la tarde. Otras empresas comenzaron a distribuir nuevas listas de precios, anticipando un salto inflacionario.
Además, el costo del financiamiento para pymes se duplicó: la tasa anual por descubiertos o descuento de cheques pasó del 30% a comienzos de julio a niveles del 60-70% esta semana. La contracción del consumo y el aumento de costos asfixian al sector productivo, que comienza a frenar la actividad por la imposibilidad de sostener los stocks.
Explicaciones oficiales y señales preocupantes
Desde el Gobierno, se intentó justificar la suba del dólar como parte del esquema de "flotación cambiaria". Javier Milei responsabilizó al Senado y a su vicepresidenta, Victoria Villarruel, por “generar intranquilidad con leyes de gasto”. Luis Caputo, por su parte, adjudicó las tensiones al “riesgo Kuka” por la cercanía electoral.
Sin embargo, ni el presidente ni el ministro mencionaron la falta de reservas ni la persistente fuga de divisas, dos elementos clave en la actual crisis cambiaria.
El Banco Central, según estimaciones privadas, aumentó su posición vendida en el mercado de futuros hasta los 4800 millones de dólares, un nivel más del doble que el registrado un mes atrás. En paralelo, se elevaron encajes bancarios y se ajustaron las tasas de referencia para atraer inversiones en pesos, sin resultados concretos.
El FMI interviene, pero advierte
En este contexto, el Fondo Monetario Internacional aprobó un nuevo desembolso por 2000 millones de dólares, que servirá para reforzar las reservas. Si bien el organismo celebró los avances del gobierno en su programa de ajuste fiscal, también alertó sobre los riesgos crecientes y pidió acelerar la acumulación de divisas en el BCRA.
En los mercados se interpreta que el dólar oficial aún se encuentra por debajo de su valor de equilibrio, y que el FMI podría presionar por una nueva devaluación luego de las elecciones.
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