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Gracias a todos y al fútbol por tanto. Siempre seréis parte de esta historia tan bonita”. Con esa frase y un video emotivo, Sergio Busquets anunció que colgará los botines al terminar la actual temporada de la MLS con el Inter Miami.
El mediocampista de 37 años, campeón del Mundial de Sudáfrica 2010, nueve veces ganador de LaLiga y tres veces de la Champions League con el Barcelona, cierra una carrera marcada por la fidelidad a su club y la complicidad en la cancha con Lionel Messi, con quien compartió más de una década en el conjunto culé y desde 2023 en la franquicia de Florida.

“Estos serán mis últimos meses en el terreno de juego. Me retiro muy feliz, orgulloso, pleno y sobre todo agradecido”, aseguró en su mensaje de despedida.

Una carrera de película

Busquets debutó en 2008 de la mano de Pep Guardiola y rápidamente se convirtió en pieza clave del mediocampo blaugrana. Desde entonces, jugó 722 partidos con el Barcelona, levantando 32 títulos, entre ellos el histórico sextete de 2009.

Con la Selección española, disputó 143 partidos, siendo campeón del mundo en 2010 y de la Eurocopa en 2012. Además, fue capitán durante el ciclo de Luis Enrique.

En la MLS, acompañó a Messi en la construcción de un Inter Miami competitivo, aunque su paso quedará marcado más por el reencuentro con viejos socios como Jordi Alba y por cerrar un círculo de amistad y fútbol que marcó una era.

El adiós de un símbolo

Busquets agradeció a su familia, a sus clubes y a los aficionados de todo el mundo:
“Todo final es un nuevo comienzo”, remarcó, dejando abierta la puerta a un futuro vinculado al fútbol desde otro rol.

Su retiro no solo significa la despedida de un futbolista histórico, sino también la del último gran pivote del estilo que caracterizó al Barça de Guardiola y a la España campeona del mundo.

Autor: estacion del carmen