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Fernández no es una desconocida en el ámbito judicial santacruceño. Lleva ocho años como vocal en el máximo órgano de justicia, tras haber sido nombrada en diciembre de 2017 con 13 votos a favor, una abstención y 5 rechazos. Su designación fue oficializada por la entonces gobernadora Alicia Kirchner. Antes, había integrado la Cámara Civil de la Primera Circunscripción Judicial, cargo al que accedió por concurso.

Conflictos y cuestionamientos

Su carrera estuvo lejos de ser lineal. Apenas iniciada su gestión como vocal, el gremio de Judiciales pidió su Jury de Enjuiciamiento, acusándola de abuso de autoridad, maltrato laboral, trato indecoroso, morosidad en las causas y hasta de “ignorancia inexcusable del derecho”. Ninguno de estos planteos prosperó, pero marcaron el inicio de un vínculo tirante con el sindicato.

Otro frente de conflicto lo tuvo con el exjuez de Cámara, Diego Lerena, destituido en septiembre de 2024 por liberar a un detenido en una causa de abigeato. Lerena impulsó un juicio político contra Fernández, cuestionándola por no excusarse en una causa que involucraba a un pariente. La sala Acusadora archivó la presentación.

Sus antecedentes políticos y profesionales

Antes de desembarcar en el Tribunal Superior, Fernández fue apoderada del Frente Para la Victoria Santacruceña y tuvo participación en la ANSES. También se desempeñó en la Secretaría Legal y Técnica de la gobernación, durante la gestión de Sergio Acevedo, cargo al que renunció en 2004.
En su actividad privada como abogada, estuvo al frente de causas resonantes, como la representación de la familia del policía Jorge Sayago, fallecido en 2006 durante un enfrentamiento con trabajadores petroleros.

Un costado inesperado: el tango

Más allá de su rol en la justicia, Fernández tiene otra pasión: el tango. Bailarina aficionada, suele participar en eventos donde muestra sus dotes artísticos. Separada y actualmente en pareja, se mueve con naturalidad entre los expedientes y las pistas de baile.

Un nuevo capítulo en el Tribunal

La salida de Mariani y la llegada de Fernández marcan un nuevo capítulo en la historia del Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz. Con una trayectoria atravesada por la política, los conflictos gremiales y las denuncias cruzadas, la flamante presidenta enfrenta ahora el desafío de conducir un poder en crisis y con la mirada pública encima.

Autor: estacion del carmen