Simone Biles recibió el calor de Argentina
En principio se plantearon dos eventos principales, más allá de hacerla subir al Obelisco y llevarla a pasear por lugares emblemáticos de la Ciudad: una charla motivacional en el auditorio de la Casa de Gobierno en Parque Patricios y una clínica en uno de los pabellones del Parque Olímpico de Villa Soldati. Se abrieron las inscripciones y todo colapsó: casillas de mail saturadas y redes sociales pidiendo respuestas porque nadie quería quedarse afuera.
Desde Deportes de la Ciudad entendieron que debían mudar la clínica para darle la oportunidad a miles de nenas de estar cerca de su ídola, de ver en vivo a quienes las motivan a levantarse cada día a practicar gimnasia. Y así fue que mudaron todo al Parque Roca, donde se montó un show inolvidable.
El calor se sintió desde muy temprano, con filas eternas compuestas por familias, clubes y escuelas de gimnasia y también grupos de amigas adolescentes y adultas que no querían perderse la presencia de una de las personalidades olímpicas más exitosas de los últimos tiempos.
Entre las personalidades destacadas estuvo la tenista Nadia Podoroska, y también nombres fuertes de la gimnasia actual e histórica. Entre ellos estuvieron Daniel Villafañe, referente internacional en la rama masculina y medallista panamericano; Celeste Carnevale, participante de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, y Ana Destéfano, que compitió en los Juegos de Atlanta 1996.
Más allá de las figuras, el color lo pusieron los cientos de clubes que estuvieron presentes: Boca, Racing, River, Vélez, Lanús, Banfield, Provincial de Rosario, Hacoaj, GEBA, Ciudad y las otras tantas escuelas que no dudaron en ir a ver a su ídola. Papás con sus hijas, mamás y abuelas, grupos de nenas enfervorizados por ver a Simone. Un fanatismo poco visto, o quizá... al que se le da poco lugar en nuestro país.
Con banderas y pancartas, también hubo presencia extranjera con fanáticos de Colombia, Brasil, Uruguay y Chile: nadie se quería perder a la reina indiscutida de la gimnasia.
Mariano llevó a su hija desde Rosario y se pidió el día exclusivamente para que su hija conozca a su ídola: "Venimos desde un club de Funes, Santa Fe, porque apenas nos enteramos supimos que no podíamos faltar. Es un lujo tenerla acá en nuestro país".
"Mi hija compite en gimnasia y la adora, es su ídola. Siempre que pueda voy a acompañarla", dijo el papá. La niña se mostró muy feliz por tener la oportunidad de ver a Biles y admitió que lo que más le gusta es cómo ejecuta "su rutina de suelo", casualmente su mejor aparato.
Pero la norteamericana no es solo cuestión de nenas: hubo mucha parcialidad adulta que también se acercó a Parque Roca para verla. Dos exgimnastas de Club Ciudad recalcaron la importancia de su presencia en Buenos Aires: "Es algo que va a sentar un precedente muy lindo. Es sumamente importante que esté acá".
Y también subrayaron su humanidad: "Se convirtió en la embajadora de la salud mental y nos hizo ver la vida de otra manera. Envió un mensaje muy potente al mundo".
Si bien la atracción principal era obviamente Simone Biles, se puso en marcha un lindo show con las gimnastas de la Selección argentina y también una exhibición con las deportistas del nivel élite de la Confederación Argentina de Gimnasia, que pasaron por los distintos aparatos: viga, suelo, barras asimétricas y salto.
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