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Con este triunfo, Vacherot se llevó un premio de 1.124.380 dólares, una cifra que duplica todos los ingresos que había acumulado en su carrera profesional hasta el momento, estimados en poco más de 594.000 dólares.

La hazaña tiene todos los condimentos de una película: Vacherot llegó desde la clasificación, superó rivales de gran jerarquía y en semifinales eliminó nada menos que a Novak Djokovic, uno de los mejores jugadores de la historia.

La final, además, tuvo un tinte familiar y emocional. Vacherot y Rinderknech no solo son primos, sino que compartieron años de formación en la Universidad de Texas A&M, donde forjaron una fuerte amistad. El abrazo final entre ambos, tras el punto decisivo, reflejó la emoción y el respeto de un duelo tan sorpresivo como histórico.

El título de Vacherot marca un hito sin precedentes: nunca antes un jugador con un ranking tan bajo había ganado un Masters 1000. Con este resultado, el tenista monegasco dará un salto monumental en el ranking ATP y se mete de lleno en el radar del tenis mundial.

Por su parte, Rinderknech también protagonizó una semana de alto nivel, con triunfos resonantes como su victoria ante Daniil Medvedev en semifinales. Aunque no pudo coronarse, fue parte de una final única que quedará en la memoria del circuito.

Autor: estacion del carmen