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Con 29 años y una carrera marcada por la constancia, Muñoz jugó más de 30 partidos en la temporada y fue pieza clave en el esquema de Ariel Broggi. En la final, sostuvo el equilibrio del equipo durante los 120 minutos y, tras la tanda de penales, celebró entre lágrimas con su familia: “Lograr esto con la gente que amo, quedar en la historia del club, es algo hermoso”, expresó emocionado.
 

 El hilo patagónico que no se cortó

Muñoz es producto genuino del semillero de Boxing Club, donde su talento y disciplina llamaron la atención desde las categorías formativas. Rubén Capovilla, uno de sus entrenadores en inferiores, lo recordó como “un jugador polifuncional, con carácter, lectura táctica y una entrega admirable”.

El mediocampista santacruceño dejó huella temprana: fue campeón provincial de los Evita, obtuvo bronce en 2009 integrando un plantel mayor al suyo y protagonizó duelos recordados ante Cipolletti en Sub-15, donde ejecutó el penal decisivo para clasificar. En 2014, coronó su ciclo formativo al integrar el plantel campeón del Torneo del Interior, que le dio a Boxing el ascenso al Federal B.

De Río Gallegos al fútbol grande

Tras destacarse en su ciudad, el salto al fútbol metropolitano fue natural. Pasó por Racing, Ferro, Colegiales, Tristán Suárez, All Boys y Unión La Calera (Chile), donde sumó experiencia internacional. Su camino no estuvo exento de obstáculos: lesiones, cirugías y la exigencia del ascenso templaron un carácter que hoy se refleja en la cancha.

Su padre, Roberto, recordó una anécdota clave: “Una vez lo llamaron de Chacarita cuando tenía 15 años, pero no había terminado los estudios y le dijimos que no. Lloró todas las vacaciones. No sabíamos si le estábamos frustrando el sueño, pero al final el tiempo nos dio la razón.

 Del sacrificio a la consagración

El título con Gimnasia tiene el sabor de la recompensa. Broggi lo utilizó como mediocentro y también como interno, confiando en su inteligencia táctica y su despliegue. Muñoz respondió con fútbol y compromiso, consolidando una campaña que hoy lo coloca entre los símbolos del ascenso mendocino.

En noviembre, Boxing Club lo homenajeará como deportista emblema, junto a nombres destacados como “Toto” Avilés (Inter Miami) y Benicio Romero (Racing). El reconocimiento resume una trayectoria que demuestra que desde el sur también se fabrican jugadores para los grandes desafíos.

En Vicente López festejó Mendoza, pero también aplaudió Río Gallegos. Matías Muñoz representa la historia de cientos de futbolistas del interior: esfuerzo, resiliencia y un camino sin atajos, del Boxing a la gloria.

Autor: estación del carmen