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El Jurado de Enjuiciamiento de la provincia de Buenos Aires tomó una decisión contundente este martes: destituir a la jueza Julieta Makintach, acusada de haber participado activamente en la producción del documental Justicia Divina durante el desarrollo del juicio por la muerte de Diego Maradona. 

La resolución fue unánime. Los once miembros del Jurado, encabezados por la presidenta de la Suprema Corte bonaerense, Hilda Hogan, consideraron que Makintach vulneró la imparcialidad inherente a su función judicial, y que su implicación en el proyecto audiovisual atentó contra la dignidad y austeridad que exige su cargo. 

En los fundamentos del fallo, Hogan señaló que Makintach actuó “alejada de la sobriedad, prudencia y moderación exigibles a todo servidor del Poder Judicial”. Además, el veredicto afirma que la magistrada buscó un protagonismo público mediante el documental, lo cual desnaturaliza su rol como jueza. 

Según la fiscal Analía Duarte, quedó claro que Makintach sabía desde marzo del guion del documental y que participó con conocimiento del contenido, lo que demuestra que no fue un proyecto meramente pasivo. 

La destitución también implica la inhabilitación permanente de Makintach para ejercer cargos judiciales. Con esta sanción, además, perderá su derecho a una jubilación especial como magistrada. 

Este desenlace llega luego de un escándalo que comenzó con la filtración de imágenes de la jueza en su despacho, en los pasillos del tribunal y dentro de la sala de audiencias, grabadas sin autorización mientras el juicio estaba en curso.

Makintach, por su parte, se había defendido diciendo que no había un documental propiamente “suyo” y que ella simplemente mostró cómo funciona la Justicia. Afirmó que su intención era “rendir cuentas” y explicar a la sociedad el trabajo del Poder Judicial. 

El escándalo tuvo consecuencias concretas: la nulidad del juicio por la muerte de Maradona fue declarada, y el proceso deberá reiniciarse con un nuevo tribunal.

Autor: estación del carmen