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Es el tercer objeto interestelar confirmado en ingresar a nuestro sistema solar —tras Oumuamua (2017) y Borisov (2019)—, pero lo que más sorprende a los expertos es su tamaño, velocidad y composición.

Con un núcleo estimado de 20 kilómetros y una masa de 33.000 millones de toneladas, 3I/ATLAS es el cometa más grande jamás registrado de origen interestelar. Se desplaza a más de 210.000 km/h y sigue una órbita hiperbólica, lo que indica que proviene de fuera del sistema solar. Pero lo que más intriga: su edad aproximada es de 10.000 millones de años, anterior incluso a la formación de nuestro propio vecindario cósmico.

Las ocho rarezas que desconciertan a Avi Loeb

El reconocido astrónomo de Harvard, Avi Loeb, considera que el objeto podría tener características “no naturales” y enumeró ocho puntos que desafían las explicaciones convencionales:

  1. Anticola hacia el Sol: parte de su polvo apunta hacia la estrella, algo inusual.
  2. Masa y velocidad extremas: exceden los valores esperados.
  3. Órbita alineada con los planetas: algo improbable para un visitante interestelar.
  4. Encuentros cercanos con planetas: pasó sorprendentemente cerca de Marte, Venus y Júpiter.
  5. Composición química atípica: rica en níquel, tetracarbonilo y cianuro, pero con apenas un 4% de agua.
  6. Luz polarizada de forma extraña: muestra asimetrías nunca vistas.
  7. Trayectoria hacia la región de la señal “Wow!” (1977): coincidencia que despierta curiosidad.
  8. Cambio de comportamiento en la cola: pasó de anticola a cola normal, lo que Loeb asocia a una “posible maniobra controlada”.

No estoy diciendo que sea una nave alienígena, pero hay cosas que no cuadran”, advirtió Loeb, quien pidió que la NASA y otros organismos publiquen sus datos cuando se levanten los bloqueos administrativos.

La visión científica argentina

El astrónomo Diego Bagú bajó el tono a las teorías más especulativas: “El 3I/ATLAS es un cometa, nada de naves espaciales ni extraterrestres”. Según explicó, muchos de los fenómenos observados tienen explicaciones naturales:

  • La anticola surge por la sublimación de gases frente al Sol.
  • La alta velocidad es resultado del tirón gravitatorio solar.
  • La composición inusual refleja su formación en otra región de la galaxia.
  • La coincidencia con la señal Wow! es solo eso: coincidencia.

Un visitante del pasado del universo

Lo que hace único al 3I/ATLAS no es solo el debate que genera, sino su valor científico:

  • Su núcleo es sólido y químicamente distinto, con alta presencia de dióxido de carbono.
  • Es un testigo del universo primitivo, con más de 10.000 millones de años.
  • Ofrecerá una oportunidad de observación histórica el 19 de diciembre de 2025, cuando pase a 270 millones de kilómetros de la Tierra, sin riesgo alguno.

En palabras de Loeb: “El 3I/ATLAS nos recuerda que lo extraordinario y lo normal pueden estar más cerca de lo que creemos”.

Autor: estación del carmen