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La tragedia ocurrió alrededor de las 19:45 h del domingo 18 de enero (hora local) en una zona ferroviaria próxima a Adamuz, en el sur español, cuando un tren de alta velocidad de la compañía Iryo, que viajaba desde Málaga hacia Madrid, descarriló y cruzó a la vía opuesta, impactando frontalmente contra un tren de la línea Alvia que se dirigía de Madrid hacia Huelva.

La colisión fue devastadora: parte de los vagones de ambos trenes se salió de las vías y varios coches cayeron por un terraplén de varios metros de altura, lo que provocó un destruido significativo del material rodante y complicó los esfuerzos de rescate.

Según el último balance oficial, al menos 39 personas perdieron la vida como consecuencia del choque, y se reportaron más de 150 heridos, de los cuales decenas permanecen hospitalizados, incluyendo varios en estado grave o crítico. Las cifras podrían seguir aumentando conforme avanzan las labores de recuperación y atención médica.

Entre los fallecidos se encuentra al menos uno de los maquinistas, mientras los heridos han sido trasladados a diversos hospitales de la región para recibir tratamiento. Los servicios de emergencia, bomberos, Guardia Civil y equipos sanitarios fueron desplegados de inmediato para asistir a los pasajeros y liberar a quienes quedaron atrapados en los vagones.

El impacto del choque fue tal que algunos pasajeros salieron despedidos por las ventanas rotas de los vagones, según relatos recogidos por medios presentes en el lugar, mientras equipos con maquinaria pesada trabajan para acceder a zonas donde aún hay cuerpos o atrapados.

El Gobierno español decretó tres días de luto nacional y el presidente Pedro Sánchez suspendió viajes programados para visitar la zona del accidente y coordinar la respuesta. Puntos de apoyo para familiares de víctimas y atención psicológica fueron habilitados cerca del lugar del siniestro.

Las autoridades han descartado inicialmente el error humano como causa principal, y la investigación técnica involucra a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios y organismos especializados para determinar si fallas en la infraestructura o en los equipos contribuyeron al descarrilamiento.

Este siniestro ferroviario es considerado uno de los más graves en la historia reciente de la red de alta velocidad española y ha generado conmoción en el país y en la comunidad internacional debido a la magnitud del desastre y la cantidad de víctimas.

Autor: estación del carmen