Escuchar artículo

La programación estará organizada en distintas secciones, entre ellas las competencias de cortos de escuela, cortometrajes y largometrajes internacionales, además de un espacio dedicado al cine local, retrospectivas y funciones especiales.

La apertura estará a cargo de Se Eu Fosse Vivo... Vivia, del director brasileño André Novais Oliveira, una película que reflexiona sobre una relación de pareja a lo largo de cincuenta años. El cierre será con La noche está marchándose ya, de Ezequiel Salinas y Ramiro Sonzini, que retrata la vida de un sereno de cineclub y su vínculo con la comunidad.

El festival también dará lugar a producciones cordobesas dentro de la sección Planos de Provincia, que reúne diversas miradas sobre temas como la memoria, el afecto y la identidad. Según el director artístico Roger Koza, esta selección refleja el desarrollo de una cultura cinematográfica consolidada en Córdoba en las últimas décadas.

En la Competencia Internacional de Largometrajes participarán cinco películas de distintos países, entre ellas la argentina Bosque arriba en la montaña, de Sofía Bordenave, que aborda la memoria histórica a partir de un viaje por la Patagonia.

Además, habrá retrospectivas dedicadas a Hermes Paralluelo y Jerónimo Atehortúa Arteaga, así como una nueva edición de Filmoteca en vivo, con clásicos proyectados en formato fílmico. La programación se completa con charlas y debates sobre temas centrales del sector audiovisual, como la falta de una cinemateca nacional y el rol de las escuelas de cine.

Koza destacó que el crecimiento del cine cordobés y la actividad de cineclubes y crítica especializada permitieron consolidar el perfil del festival desde sus primeras ediciones. En ese marco, recordó que el evento fue pionero en visibilizar a realizadores emergentes que hoy tienen reconocimiento internacional.

A pesar de las dificultades económicas, Koza evitó hablar de “resistencia”, aunque reconoció la complejidad del contexto cultural. Señaló que, frente a la falta de recursos, el festival se sostiene gracias al esfuerzo colectivo y al compromiso de cineastas que continúan eligiendo este espacio para exhibir sus obras.

De este modo, el festival se consolida no solo como un espacio de exhibición, sino también de reflexión e intercambio, donde el cine se vive como una experiencia colectiva y un lugar de encuentro.

Autor: FM Estación del Carmen