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El estudio, realizado por la consultora Focus Market, señaló que el delivery dejó de ser una comodidad ocasional para convertirse en un hábito de consumo cotidiano. Sin embargo, advirtió que el encarecimiento de los productos y servicios impacta cada vez más en el bolsillo de los consumidores.

Según el relevamiento, aplicaciones como PedidosYa y Rappi registraron aumentos interanuales cercanos al 41% en algunas de las categorías más solicitadas.

Entre los ejemplos, una hamburguesa pasó de costar alrededor de $10.600 a unos $15.000, mientras que una pizza subió de $17.700 a cerca de $25.000. También aumentaron significativamente el kilo de helado y las empanadas.

El informe indicó que, aunque los salarios subieron nominalmente, el incremento no logró seguir el ritmo de la inflación aplicada al sector delivery. Actualmente, con un sueldo promedio, un trabajador puede comprar menos pedidos que hace un año.

La situación también afecta a los repartidores. Según datos de la Fundación Encuentro, un delivery cobró en promedio poco más de $3.000 por pedido durante diciembre de 2025 y necesita realizar unas 18 entregas diarias para cubrir la canasta básica de una familia tipo.

Además, el estudio remarcó los altos costos que enfrentan tanto comercios como consumidores, debido a las comisiones de las aplicaciones y las tarifas de servicio que se aplican en cada compra.

Autor: FM ESTACION DEL CARMEN