De promesa de San Lorenzo a líder narco: la caída de Lautaro Carrachino
Lautaro Carrachino, una de las mayores promesas surgidas de las inferiores de San Lorenzo durante la década pasada, terminó condenado a prisión perpetua por homicidio agravado y hoy cumple su pena en una cárcel bonaerense. El delantero, que llegó al club con apenas nueve años y era comparado con Carlos Tevez por sus características futbolísticas, quedó involucrado en una organización narco de Ciudad Evita y quedó detenido tras un crimen ocurrido en enero de 2020.
El Tribunal Oral N°4 de La Matanza lo encontró culpable en septiembre de 2023 por el asesinato de Rubén Oscar López, cometido durante un violento ataque a una familia en un departamento tomado por su banda. La condena quedó firme en 2025 luego del rechazo de las últimas apelaciones. Además del homicidio agravado por el uso de arma de fuego y la participación de varias personas, también enfrentó acusaciones vinculadas al narcotráfico y robos en el barrio Villegas.
En San Lorenzo, Carrachino había generado una enorme expectativa desde muy chico. Fue goleador y figura de la categoría 97, campeón en Séptima División y rápidamente dio el salto a Reserva. Con apenas 16 años comenzó a entrenarse con el plantel profesional que dirigía Edgardo Bauza, y quienes compartieron inferiores con él todavía recuerdan el impacto que producía dentro de la cancha. Emiliano Purita, excompañero suyo, llegó a definirlo tiempo atrás como “un monstruo” y aseguró que era capaz de ganar partidos por sí solo.
La carrera del delantero empezó a desmoronarse cuando la Policía llegó a buscarlo a un entrenamiento en la Ciudad Deportiva del club por una causa vinculada a robo agravado y homicidio. Carrachino escapó del predio antes de ser identificado y permaneció prófugo durante algunos días hasta que finalmente se entregó. San Lorenzo decidió respaldarlo, le brindó asistencia psicológica, abogados y hasta le alquiló un departamento para alejarlo del entorno que lo rodeaba en su barrio.
Aunque logró regresar al fútbol y firmó contrato profesional, nunca volvió a mostrar el nivel que había exhibido en inferiores. Fue cedido a Almagro para sumar minutos y recuperar continuidad, pero apenas disputó unos pocos minutos. En Boedo dejaron de confiar en su recuperación deportiva y terminó quedando libre en 2019, aunque para entonces, según reconstruyeron los investigadores, ya estaba vinculado a grupos dedicados al narcomenudeo en Ciudad Evita.
Poco después se transformó en uno de los referentes de “La Banda del 15”, una organización violenta que operaba en monoblocks del barrio Villegas. La banda amenazaba a vecinos para apropiarse de departamentos que luego utilizaban como puntos de venta de droga, accionar que rápidamente quedó bajo la mira de la Justicia y de la Policía bonaerense, aunque Carrachino logró mantenerse prófugo durante varios meses mientras otros integrantes eran detenidos.
El episodio que derivó en su condena ocurrió durante la madrugada del 27 de enero de 2020. Carrachino y otros hombres armados irrumpieron en una vivienda y amenazaron a una familia para que abandonara el lugar. Horas más tarde regresaron y, en medio de una discusión con Rubén Oscar López, un vecino que había acudido para ayudar a las víctimas, el exfutbolista abrió fuego y lo asesinó de un disparo en la cabeza. Nueve meses después fue detenido tras intentar escapar de un patrullero que lo vio correr en Ciudad Evita.
mulloa
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