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La robótica continúa avanzando en tareas industriales de alto riesgo y ahora suma una nueva función: detectar fugas de gas en instalaciones energéticas. 

En Noruega, un perro robot comenzó a patrullar plantas industriales para identificar posibles escapes antes de que representen un peligro para trabajadores y estructuras.

El dispositivo, llamado “Roberta”, opera en un centro de captura y almacenamiento de dióxido de carbono ubicado en la costa del Mar del Norte. Su tarea principal es recorrer sectores de difícil acceso y monitorear posibles concentraciones de gas o microfugas mediante sensores especiales y cámaras térmicas.

El robot pertenece al modelo ANYmal D, desarrollado para trabajar en ambientes extremos. Cuenta con protección contra agua y polvo, puede desplazarse sobre superficies complejas y subir escaleras, incluso bajo condiciones climáticas adversas.

Además, incorpora un sistema acústico con decenas de micrófonos capaces de detectar sonidos imperceptibles para el oído humano, permitiendo localizar fugas microscópicas en tiempo real. Toda la información recopilada es enviada a centros de control remoto, donde se analiza mediante inteligencia artificial.

Según sus desarrolladores, esta tecnología permitió reducir entre un 70% y un 90% la exposición de trabajadores a entornos peligrosos. También aseguran que la detección temprana de pérdidas genera beneficios económicos y ambientales al evitar desperdicios y emisiones contaminantes.

Tras los resultados obtenidos, la empresa ANYbotics ya trabaja en una nueva versión llamada ANYmal X, diseñada específicamente para operar en industrias petroleras, químicas y de gas, con certificación especial para ambientes explosivos.

Autor: FM Estación del Carmen