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La computación cuántica dio un nuevo paso hacia su aplicación práctica gracias a un desarrollo realizado por investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia. El equipo consiguió entrelazar núcleos atómicos implantados en chips de silicio, el mismo material utilizado en celulares y computadoras convencionales.

El hallazgo, publicado en la revista Science, apunta a resolver uno de los principales desafíos de esta tecnología: la escalabilidad. Hasta ahora, gran parte de los experimentos cuánticos dependían de entornos extremadamente controlados y difíciles de trasladar a procesos industriales.

Los científicos trabajaron con átomos de fósforo insertados en silicio y utilizaron el espín de sus núcleos para almacenar y procesar información cuántica. Según detallaron, estos sistemas lograron mantener estabilidad durante más de 30 segundos y operar con bajos márgenes de error, valores considerados relevantes dentro del desarrollo cuántico actual.

Además, el equipo consiguió que estos núcleos pudieran comunicarse entre sí a distancias de hasta 20 nanómetros, lo que permitiría crear redes de cúbits más complejas y funcionales.

Uno de los aspectos más destacados del avance es su compatibilidad con los procesos industriales existentes. Esto abre la posibilidad de fabricar computadoras cuánticas en instalaciones similares a las que hoy producen microchips para dispositivos electrónicos de uso cotidiano.

La computación cuántica busca aprovechar fenómenos como la superposición y el entrelazamiento para resolver problemas imposibles para la informática tradicional. Entre las posibles aplicaciones aparecen el desarrollo de medicamentos, la optimización logística, la simulación de materiales y el análisis de grandes volúmenes de datos.

A pesar de los avances, todavía existen desafíos técnicos importantes. Los cúbits siguen siendo sensibles a factores externos como cambios de temperatura o interferencias, por lo que la tecnología aún requiere condiciones muy controladas para funcionar correctamente.

En paralelo, gobiernos y empresas tecnológicas continúan invirtiendo en este campo. Estados Unidos, China, Japón y Alemania lideran proyectos de investigación, mientras compañías como Google, IBM y Microsoft buscan acelerar el desarrollo de sistemas cuánticos funcionales.

Autor: FM Estación del Carmen