A cinco años de la muerte de Ivana Acosta, la familia reclama respuestas y cuestiona la investigación
Acosta tenía 36 años, era oriunda de Pampa del Indio, en la provincia del Chaco, y residía en el barrio 499 Viviendas de la capital santacruceña. En un primer momento, la investigación se orientó hacia la hipótesis de un suicidio tras un disparo efectuado con su arma reglamentaria. Sin embargo, sus familiares sostienen desde entonces que hay elementos que no fueron debidamente esclarecidos.
La noche previa y el anuncio del embarazo
Según relató el padre de Ivana, la noche del 1 de junio de 2021 la mujer había convocado a su expareja a su domicilio para comunicarle que cursaba un embarazo de aproximadamente dos meses.
De acuerdo con los testimonios incorporados al expediente, el hombre ingresó a la vivienda y ambos compartieron una cena. La familia asegura que mantenían una relación conflictiva y que él atravesaba un proceso de separación.
Tras una discusión, Ivana habría ingresado a una habitación. La versión inicial indica que su expareja forzó luego la puerta y encontró el cuerpo sin vida. No obstante, para la familia persisten interrogantes sobre lo ocurrido durante esas horas.
Uno de los aspectos que más cuestionan es el accionar posterior al hallazgo. Según señalaron, el hombre habría dado aviso primero a un superior de la fuerza y no a los servicios de emergencia o a la policía local.
Dos autopsias y resultados contradictorios
Uno de los puntos centrales de la causa está relacionado con el embarazo de la agente federal.
De acuerdo con la familia, la primera autopsia concluyó que Ivana no estaba embarazada. Sin embargo, una segunda pericia forense determinó que sí cursaba una gestación. Además, sostienen que encontraron un test de embarazo positivo que fue incorporado al expediente judicial.
Para sus allegados, esta contradicción representa una de las principales irregularidades registradas durante la investigación.
Testimonios y pericias bajo análisis
El padre de Ivana aseguró que varias personas declararon que la mujer había manifestado temor por la reacción de su expareja ante la noticia del embarazo.
Asimismo, señaló que las pericias de residuos de disparo habrían detectado rastros de pólvora tanto en las manos de Ivana como en las de su expareja, además de elementos de interés en la vestimenta analizada.
La familia considera que esas pruebas debieron ser profundizadas y sostiene que aún existen medidas pendientes para esclarecer completamente lo sucedido.
Un pendrive hallado cinco años después
Entre las últimas novedades de la causa, los familiares informaron que durante mayo apareció un pendrive que será sometido a pericias para determinar si contiene información relevante para la investigación.
También aguardan los resultados finales de los análisis realizados sobre el teléfono celular de Ivana, mientras siguen de cerca cada movimiento del expediente.
Sin respuestas definitivas
La causa continúa bajo la órbita de la Justicia Provincial de Santa Cruz y se encuentra a cargo del Juzgado de Instrucción que conduce el juez Gerardo Giménez.
A cinco años de la muerte de la agente federal, la familia asegura que todavía no obtuvo respuestas claras sobre lo ocurrido y reclama que se profundicen las medidas investigativas para determinar las circunstancias de su fallecimiento.
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