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La medida fue ordenada por el fiscal Raúl Garzón, quien la imputó por el delito de encubrimiento doblemente calificado, al considerar que ocultó información clave para el avance de la investigación.

Según trascendió, Palmero residía junto a Barrelier en una vivienda del barrio Cofico, en la ciudad de Córdoba, y desde el inicio de la pesquisa los investigadores sospechaban que podría haber escuchado o conocido detalles de lo ocurrido la noche del crimen.

Peritajes acústicos incorporados al expediente determinaron que era prácticamente imposible que la mujer no hubiera escuchado lo sucedido dentro de la casa el pasado 23 de mayo.

Además, las pericias realizadas sobre su teléfono celular revelaron un mensaje enviado por WhatsApp a Barrelier aquella noche que se convirtió en un elemento clave para la investigación. El texto decía: "¿Qué es ese grito?", lo que reforzó las sospechas de los investigadores y derivó en su inmediata detención.

Por otra parte, los estudios realizados con luminol confirmaron la presencia de sangre en distintos sectores de la vivienda, especialmente en el lavamanos del baño principal. Según los investigadores, los ambientes habrían sido limpiados luego del crimen.

Actualmente, Palmero permanece detenida en la cárcel de Bouwer y se convirtió en la cuarta persona involucrada en la causa que investiga el brutal femicidio de la adolescente.

Autor: FM ESTACION DEL CARMEN