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El equipo neoyorquino protagonizó una nueva remontada épica al revertir una desventaja de 10 puntos en el último cuarto del encuentro disputado en el AT&T Center. De esta manera, puso fin a una sequía de 53 años sin títulos en la máxima categoría del básquet mundial.

Dirigidos por Mike Brown, los Knicks completaron una temporada memorable. Durante la fase regular finalizaron terceros en la Conferencia Este con un registro de 53 victorias y 29 derrotas, y en los playoffs eliminaron a Atlanta, Philadelphia y Cleveland antes de llegar a la gran definición.

La gran figura de la consagración fue Jalen Brunson. El base y capitán del equipo anotó 45 puntos en el partido decisivo y lideró una remontada que quedará grabada en la historia de la franquicia.

El título tiene un valor especial para los Knicks, que no levantaban el trofeo desde 1973. Desde entonces habían disputado dos finales, en 1994 y 1999, pero sin poder alcanzar la gloria. Tras 19.393 días de espera, volvieron a celebrar un campeonato.

Del otro lado, los Spurs regresaron a una final de la NBA después de 12 años. Con Victor Wembanyama como principal figura, el conjunto texano había realizado una destacada campaña y buscaba sumar un nuevo anillo a su exitoso historial.

La consagración de New York marca uno de los momentos más importantes en la historia reciente de la NBA y devuelve a una de las franquicias más emblemáticas del deporte estadounidense a la cima del básquet mundial.

Autor: FM ESTACION DEL CARMEN