Escuchar artículo

Seis de cada diez niños y adolescentes reconocen que mantienen conversaciones con desconocidos a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería. Además, uno de cada cuatro asegura que alguna de esas personas le pidió fotos, videos u otro tipo de contenido íntimo.

Los datos fueron difundidos por Hernán Navarro, referente de Grooming Argentina, durante una entrevista con Cadena 3, en la que alertó sobre la violencia sexual que afecta a menores en los entornos digitales.

Navarro cuestionó el nivel de acompañamiento de los adultos y advirtió que todavía existe una mirada que separa el mundo digital de la vida cotidiana.

“Veo un mundo adulto verdaderamente anestesiado en materia digital”, sostuvo.

El especialista remarcó que Internet dejó de ser un espacio aislado para convertirse en un ámbito donde niños y adolescentes desarrollan una parte importante de sus actividades y relaciones.

Por eso, consideró necesario que las familias incorporen el acompañamiento digital a las conversaciones cotidianas. Como ejemplo, propuso preguntarles a los hijos “¿cómo te fue hoy en Internet?”, de la misma manera que se consulta cómo les fue en la escuela o en el club.

Para Navarro, ese tipo de preguntas permite reconocer el entorno digital como parte de la vida real y facilita la construcción de espacios de diálogo.

Cómo pedir ayuda ante una situación de grooming

Desde 2018, Grooming Argentina cuenta con GAPP, una aplicación gratuita para dispositivos Android e iOS que permite solicitar asistencia ante una situación de grooming.

A través de un botón de alerta, el usuario puede acceder a un canal de WhatsApp atendido por operadores de la organización. Luego se establece contacto con el adulto responsable de la víctima y con la Policía Federal Argentina para registrar el caso y facilitar la intervención judicial.

La organización también participa en una red internacional destinada a reportar material de abuso y explotación sexual de niños y adolescentes y trabaja junto con Interpol para detectar enlaces que contienen ese tipo de contenido.

Navarro explicó que, en muchos de los casos identificados, las víctimas tienen entre 3 y 13 años. A partir de los reportes, se busca determinar dónde está alojado el material, identificar a las víctimas y avanzar en la localización de los responsables.

El especialista destacó además la importancia de utilizar términos adecuados para referirse a estas situaciones y remarcó que los niños y adolescentes que aparecen en ese material son víctimas de violencia sexual.

Delitos digitales que atraviesan fronteras

Las investigaciones pueden presentar mayores dificultades cuando los agresores utilizan identidades falsas, conocimientos informáticos avanzados o mecanismos destinados a ocultar su identidad.

Sin embargo, Navarro insistió en la necesidad de denunciar y sostuvo que las investigaciones pueden permitir identificar a quienes se encuentran detrás de perfiles falsos.

También señaló que la hiperconectividad incrementó la exposición de niños y adolescentes a distintas formas de violencia digital y resumió la situación con una advertencia: “Niñas, niños y adolescentes hiperconectados son niñas, niños y adolescentes hipervulnerables”.

Otro de los desafíos está relacionado con el carácter transnacional de estos delitos. Una víctima puede encontrarse en Argentina mientras el agresor se encuentra en otro país, lo que obliga a fortalecer la cooperación entre organismos judiciales, fuerzas de seguridad y organizaciones especializadas.

El reclamo a las plataformas

Navarro también apuntó contra las empresas responsables de las redes sociales y sostuvo que no pueden considerarse únicamente espacios de conexión entre usuarios.

Desde Grooming Argentina mantienen contacto con distintas compañías para compartir información sobre códigos, expresiones y mecanismos utilizados por los agresores para acercarse a menores.

El referente contó que incluso mantuvieron reuniones con autoridades de Roblox para analizar situaciones detectadas dentro de esa plataforma y advertir sobre determinados lenguajes de contenido sexual utilizados por usuarios muy jóvenes.

Según explicó, ese conocimiento resulta necesario para mejorar los sistemas de moderación y detección.

“Son parte del problema y deben ser parte de la solución”, sostuvo Navarro al referirse a las empresas tecnológicas.

La prevención, el acompañamiento familiar, la denuncia y una mayor responsabilidad de las plataformas aparecen así como herramientas centrales para reducir los riesgos que enfrentan niños y adolescentes en Internet.

Autor: FM ESTACION DEL CARMEN