ARCA acelera las ejecuciones fiscales y aumenta la presión sobre las pymes
Las pymes argentinas atraviesan un escenario cada vez más complejo. A la caída del consumo, las dificultades para afrontar costos y la falta de liquidez se suma ahora la preocupación por la aceleración de las ejecuciones fiscales y los embargos de ARCA.
El avance de estas medidas genera alarma entre empresarios, especialmente porque un embargo sobre una cuenta bancaria puede afectar de manera directa la capacidad de una empresa para pagar salarios, proveedores y sostener sus operaciones habituales.
Especialistas tributarios señalaron que, en determinados casos, las ejecuciones pueden iniciarse con mayor rapidez luego del vencimiento de una obligación. Una vez iniciado el proceso judicial, el contribuyente dispone de un plazo acotado para analizar el reclamo y presentar sus defensas.
Para levantar un embargo, ARCA establece que el contribuyente debe regularizar la deuda, incluyendo capital, intereses, honorarios y costas, o ingresar a un régimen de facilidades de pago que permita cancelar las obligaciones.
Menos ventas y menos liquidez
La situación se produce mientras las pymes enfrentan un escenario de consumo debilitado.
De acuerdo con el último relevamiento de CAME, las ventas minoristas pyme cayeron 3,8% interanual en julio, mientras que también registraron una baja del 2,1% respecto de junio. En los primeros siete meses del año, la caída acumulada llegó al 2,7%.
El panorama también se reflejó durante el Día del Niño, cuando las ventas retrocedieron 2,5% interanual, pese a que una amplia mayoría de los comercios implementó promociones y alternativas de financiación para intentar sostener el movimiento.
En este contexto, las empresas cuentan con menos margen para afrontar una deuda impositiva y, al mismo tiempo, mantener el capital de trabajo necesario para funcionar.
El reclamo de las cámaras empresarias
La preocupación por las ejecuciones fiscales no es nueva. CAME ya había reclamado al Ministerio de Economía medidas específicas para aliviar la situación de las pymes y había planteado la necesidad de suspender ejecuciones y embargos.
Entre las propuestas se incluyó un régimen especial de facilidades de pago de hasta 48 cuotas, junto con una reducción de intereses y condiciones financieras más accesibles.
El planteo volvió a cobrar fuerza ante el incremento de los embargos y la situación de empresas que enfrentan dificultades para sostener sus niveles de actividad.
Más empresas fuera del mercado
El contexto general también muestra una reducción del entramado empresarial argentino.
Según datos del Monitor Mensual de Empresas de Fundar, desde noviembre de 2023 se registraron 30.633 empresas menos, una caída cercana al 6%. El indicador acumula meses consecutivos de retrocesos y afecta especialmente a sectores como la industria manufacturera, gastronomía, alojamiento y transporte.
En julio, ARCA habilitó además un régimen especial para que las MiPyMEs puedan regularizar obligaciones vencidas hasta el 30 de junio, con distintas cantidades de cuotas según el tamaño de la empresa.
Sin embargo, el esquema no contempla una quita de intereses y tiene un plazo de adhesión que finaliza el 30 de octubre.
La combinación de menores ventas, falta de liquidez, deudas impositivas y ejecuciones fiscales vuelve a poner en alerta al sector pyme. Las entidades empresarias reclaman que las medidas de cobro contemplen la situación financiera de compañías que, pese a continuar con su actividad, enfrentan dificultades para sostener el capital necesario para pagar salarios, proveedores y mantener sus negocios abiertos.
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