Detuvieron a dos tailandeses en Sudáfrica con 468 huevos de loro ocultos en sus valijas
Dos ciudadanos tailandeses fueron detenidos en Sudáfrica acusados de intentar sacar del país 468 huevos de loro protegidos, en dos operativos realizados en el aeropuerto OR Tambo de Johannesburgo.
Los procedimientos ocurrieron el 16 de julio y el 20 de agosto y forman parte de una investigación sobre el tráfico ilegal de fauna silvestre.
El caso más reciente involucró a un hombre de 50 años, a quien las autoridades detectaron 50 huevos ocultos dentro de una incubadora casera que llevaba en su equipaje de mano. Según las primeras averiguaciones, los ejemplares pertenecerían a especies protegidas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
El primer operativo tenía 418 huevos
El procedimiento anterior ocurrió el 16 de julio y tuvo una escala todavía mayor. En esa oportunidad, un ciudadano tailandés de 23 años fue detenido cuando presuntamente intentaba sacar del país 418 huevos de loro.
Los huevos estaban distribuidos en dos bolsas especialmente acondicionadas para el traslado. De acuerdo con las autoridades, los dispositivos utilizados permitían mantener una temperatura adecuada para conservar los embriones durante el viaje.
Los organismos sudafricanos advirtieron que el tráfico de huevos de aves silvestres representa una amenaza para las poblaciones de estas especies y también puede provocar la muerte de embriones y crías.
Investigan una posible red internacional
Los operativos fueron realizados por la Inspección de Gestión Ambiental, conocida como los Green Scorpions, junto con unidades de inteligencia policial, la policía fronteriza y organismos especializados en delitos vinculados con especies amenazadas.
Las autoridades investigan si ambos detenidos actuaban por separado o si podrían formar parte de una misma organización dedicada al tráfico internacional de fauna. Por el momento, tampoco se informó cuál era el destino final de los huevos ni las especies exactas a las que pertenecían.
Los ejemplares decomisados fueron trasladados al Jardín Zoológico Nacional de Pretoria, donde quedaron bajo cuidado especializado. Varios de los huevos lograron eclosionar y los polluelos reciben atención veterinaria.
Podrían enfrentar fuertes sanciones
La legislación sudafricana contempla penas severas para la exportación ilegal de especies protegidas por CITES.
Las personas condenadas por este tipo de delitos pueden recibir hasta 10 millones de rand en multas y hasta 10 años de prisión, o ambas sanciones.
Las investigaciones continúan para determinar el alcance de la operación y establecer si existe una conexión entre los dos procedimientos.
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