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Con este resultado, las ventas pyme acumulan una disminución del 2,7% durante los primeros siete meses de 2026.

El informe atribuyó parte del retroceso a una menor disponibilidad de dinero en los hogares después del cobro del aguinaldo de junio. A este factor se sumó el mayor peso de las tarifas de servicios durante el invierno, que llevó a los consumidores a moderar sus gastos.

Los consumidores priorizan productos esenciales

De acuerdo con CAME, el escenario derivó en una “demanda defensiva”, con los consumidores concentrados en productos indispensables de la canasta básica, medicamentos recetados e insumos de reposición inmediata.

En cambio, las compras de bienes durables, indumentaria y productos de mayor valor quedaron relegadas ante la necesidad de priorizar otros gastos.

Crece la preocupación entre los comerciantes

La percepción de los comerciantes sobre la situación de sus negocios también mostró un deterioro.

El 48,1% de los consultados señaló que su nivel de actividad se mantuvo estable respecto del mismo período del año anterior. Sin embargo, ese porcentaje cayó dos puntos en comparación con junio.

Al mismo tiempo, aumentó la proporción de comerciantes que consideró desfavorable el escenario para sus negocios. El indicador pasó del 43,1% en junio al 44,5% en julio.

La incertidumbre también se reflejó en las decisiones de inversión. El 61,5% de los comercios consideró que el contexto no es favorable para realizar nuevas inversiones de capital. Solo el 14% lo calificó como un momento oportuno, mientras que el 24,5% restante no tomó posición.

Textil, muebles y alimentos, entre los sectores más golpeados

La caída se extendió a seis de los siete rubros analizados por CAME.

Las mayores bajas interanuales se registraron en Textil e indumentaria, con una disminución del 5,6%; Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con una caída del 5,5%; y Alimentos y bebidas, que retrocedió 5,4%.

El único rubro que mostró una evolución positiva fue Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, con un crecimiento interanual del 1%.

Las ventas online mostraron otro comportamiento

Mientras el comercio físico registró una nueva contracción, las ventas por internet tuvieron una evolución diferente.

El relevamiento de CAME detectó un crecimiento interanual del 14,9% en las ventas online de comercios que también cuentan con locales físicos.

El dato marca una diferencia entre ambos canales de comercialización y muestra que parte de los consumidores continúa optando por las compras digitales.

Las pymes priorizan sostener sus negocios

La caída de las ventas se suma a una presión creciente sobre los márgenes de los comerciantes, asociada al aumento de los costos de reposición y de la logística.

Ante este escenario, las pequeñas y medianas empresas mantienen una postura financiera prudente. El objetivo principal pasa por sostener el funcionamiento cotidiano de los comercios y preservar el flujo de fondos antes que avanzar con nuevos proyectos de inversión.

Autor: FM ESTACION DEL CARMEN