El Gobierno teme perder el voto “anticasta” y ya piensa en las elecciones de 2027
El Gobierno de Javier Milei comenzó a evaluar con preocupación el impacto que podrían tener distintos episodios recientes sobre el perfil “anticasta” que identificó a La Libertad Avanza desde su llegada al poder.
En la Casa Rosada consideran que el rechazo hacia la dirigencia política continúa siendo elevado y que esa percepción podría convertirse en un problema si el oficialismo comienza a ser asociado con prácticas propias de la política tradicional.
Una fuente cercana al Gobierno sostuvo que existe un rechazo generalizado hacia los dirigentes y remarcó que, según las mediciones que manejan, ninguno supera los 40 o 45 puntos de imagen positiva, mientras que las valoraciones negativas se mantienen por encima del 55%.
La corrupción aparece entre las principales preocupaciones
Uno de los datos que encendió las alarmas dentro del oficialismo surge de un estudio de la consultora Casa Tres, que ubicó a la corrupción como el segundo principal problema del país, detrás de la situación económica, con el 16% de las respuestas.
En ese contexto, en el Gobierno observan con atención los casos vinculados a José Luis Espert y Manuel Adorni, quienes debieron apartarse de compromisos con la administración libertaria en medio de procesos judiciales.
También generaron preocupación las imágenes de reuniones partidarias dentro de la Casa Rosada. Según la mirada de algunos funcionarios, este tipo de escenas puede resultar contradictorio con el discurso que llevó a Milei a la Presidencia y con el rechazo que buena parte de su electorado expresó hacia las estructuras tradicionales.
“La acumulación de comportamientos que la sociedad detesta no nos beneficia”, resumió una fuente del entorno presidencial.
El oficialismo prepara su estrategia para 2027
Mientras analiza el impacto de estas situaciones, La Libertad Avanza comenzó a ordenar su estrategia electoral con la mirada puesta en las elecciones presidenciales de 2027.
En el oficialismo sostienen que Milei conserva alrededor de 35 puntos de imagen positiva y consideran que, por el momento, no existiría espacio suficiente para que aparezca un nuevo outsider capaz de disputar el electorado que llevó al libertario a la Presidencia.
A la vez, el Gobierno busca recomponer el vínculo con el PRO y avanzar hacia un posible acuerdo electoral que permita fortalecer sus posibilidades de cara a los próximos comicios.
Acercamiento entre La Libertad Avanza y el PRO
Mauricio Macri inició contactos con Karina Milei con el objetivo de recomponer la relación entre ambos espacios y avanzar en una eventual alianza.
En ese marco, representantes de La Libertad Avanza y del PRO tienen previsto reunirse en la Casa Rosada. Por el oficialismo participarían Eduardo “Lule” Menem y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, mientras que el PRO estaría representado por los diputados Cristian Ritondo y Fernando de Andrés.
El desafío para el Gobierno será mantener la identidad política que le permitió llegar al poder y, al mismo tiempo, ampliar su base electoral sin quedar asociado a las prácticas de la dirigencia tradicional que cuestionó durante años.
Con 2027 como horizonte, el equilibrio entre mantener el discurso “anticasta” y construir acuerdos políticos ya ocupa un lugar central en la estrategia del oficialismo.
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