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La disposición fue firmada por Pablo Daniel Arguello, administrador interino de la División Aduana Río Gallegos, y establece que las mercaderías cuentan con la denominada “disponibilidad jurídica” para ser incorporadas al sistema de subastas acordado entre la Aduana y el Banco Ciudad.

Qué incluyen los lotes

La subasta estará dividida en dos lotes. El principal reúne 1.275 piezas de joyería, entre las que figuran anillos, aros, dijes, pulseras y rosarios elaborados con plata, oro, piedras y otros materiales.

Entre los artículos se contabilizan 60 anillos de plata, 24 anillos de plata y piedra, 243 anillos de oro y plata y otros 199 anillos de oro, plata y piedra.

También forman parte del lote tres rosarios de plata, 36 aros de plata, 23 de plata y piedra, 35 de plata y oro y 19 de oro, plata y piedra.

A esto se agregan 122 dijes de plata y oro, 253 pulseras de plata y 44 pulseras esclavas de plata, además de otras piezas con piedras y apliques de oro.

El segundo lote está compuesto por 141 artículos de fantasía, entre ellos 10 anillos sintéticos, 81 aros sintéticos y 50 dijes.

Cuánto costarán las joyas

El precio base establecido para el lote principal es de $15.131.809,50, mientras que el segundo lote tendrá una base de $1.636.087,50.

En total, ambos lotes partirán de una base de $16.767.897.

Aunque las piezas permanecen almacenadas en la Aduana de Río Gallegos, la operación no será presencial. La subasta se realizará de manera electrónica a través de la plataforma del Banco Ciudad el 15 de septiembre de 2026.

Se trata del segundo intento de comercialización de estas mercaderías. Los mismos lotes habían sido ofrecidos en una subasta realizada el 6 de agosto. En aquella oportunidad, el lote principal tenía una base de $20.175.746.

Para esta nueva convocatoria, el valor inicial del lote principal fue reducido un 25% respecto del remate anterior.

Una actuación aduanera de 2016

La documentación oficial vincula las mercaderías con una actuación de la Aduana iniciada en 2016. Sin embargo, no precisa quién era el propietario o tenedor de las joyas, dónde fueron detectadas ni cuáles fueron las circunstancias que originaron el procedimiento.

Tampoco se detalla si existió una causa judicial relacionada con los bienes.

La disposición sí establece que las piezas cuentan actualmente con “disponibilidad jurídica”, condición que permite avanzar con su comercialización mediante el sistema de subastas electrónicas.

Autor: FM ESTACION DEL CARMEN