Escuchar artículo

El relevamiento nacional identificó 1.498 mamógrafos en funcionamiento y ubicó a Santa Cruz entre las provincias con mayor disponibilidad relativa de equipos respecto de su población objetivo. Sin embargo, la distribución territorial plantea dificultades para garantizar un acceso sencillo al estudio.

El primer Mapa Mamográfico Federal de Argentina permitió reunir información sobre la infraestructura disponible para la detección del cáncer de mama en todo el país. El relevamiento identificó 1.498 mamógrafos en funcionamiento, de los cuales 404 pertenecen al sistema público y 1.094 al sector de obras sociales y privado.

El trabajo fue realizado por la Fundación Instituto Natura junto a Surcos Asociación Civil y no se limitó a contabilizar equipos. También analizó su funcionamiento, tecnología, mantenimiento, disponibilidad de personal, horarios, turnos y mecanismos de seguimiento.

En ese escenario, Santa Cruz aparece entre las provincias con mayor disponibilidad relativa de mamógrafos en relación con la población objetivo. La provincia comparte esa posición con Chubut, La Rioja y Tierra del Fuego.

Sin embargo, el dato requiere una lectura que tenga en cuenta las características geográficas de Santa Cruz. La cantidad de equipos disponibles no garantiza por sí misma un acceso rápido y cercano para todas las mujeres.

La distancia, un factor clave

El relevamiento advierte que una provincia puede presentar una relación favorable entre cantidad de equipos y población y, al mismo tiempo, enfrentar dificultades de acceso debido a las distancias, los horarios de atención o las condiciones técnicas de los establecimientos.

Esta situación adquiere especial relevancia en Santa Cruz, donde las localidades se encuentran separadas por grandes distancias. Por eso, la disponibilidad de un mamógrafo dentro del territorio provincial no necesariamente significa que una mujer pueda acceder al estudio de manera cercana y sencilla.

El mapa propone así mirar más allá del número de equipos: también resulta necesario conocer dónde están ubicados, cuánto tiempo funcionan, qué localidades cubren y qué alternativas existen cuando una paciente necesita trasladarse.

Equipos, horarios y mantenimiento

A nivel nacional, el relevamiento encontró 404 mamógrafos públicos distribuidos en 375 establecimientos de 23 provincias. De ese total, 328 se encontraban operativos al momento del trabajo de campo.

Además, uno de cada tres equipos relevados en el sector público presentaba algún tipo de limitación operativa. Entre los equipos registrados, 90 reportaron desperfectos técnicos y 46 estaban fuera de servicio.

Los horarios también tienen impacto en la capacidad de atención. 241 equipos funcionan cinco días hábiles por semana, mientras que otros lo hacen solamente tres, dos o un día. Además, el 42% funciona menos de seis horas diarias.

La disponibilidad de personal representa otro punto de atención. 33 establecimientos declararon no contar con personal técnico para operar el mamógrafo y, entre quienes sí cuentan con técnicos, una parte importante combina esta tarea con otras actividades del área de imágenes.

El mantenimiento también constituye un desafío: el 46% de las instituciones informó que realiza controles solamente cuando el equipo presenta una falla y el 45% de los centros no cuenta con un contrato de servicio vigente.

El acceso no termina con conseguir un turno

El mapa también analizó cómo las mujeres acceden a los estudios. En el 77% de los establecimientos públicos, los turnos se solicitan directamente en el centro de salud, mientras que solamente una proporción reducida permite acceder de manera exclusiva por internet.

La organización de los turnos, los horarios y las distancias pueden convertirse en barreras adicionales, especialmente para quienes viven en localidades alejadas o tienen dificultades para trasladarse.

A esto se suma que más de la mitad de los establecimientos que informaron su actividad mensual realiza menos de 100 mamografías por mes, mientras que la mayoría asegura tener pocos o ningún turno ocioso.

El relevamiento también detectó dificultades para identificar a la población que debería realizarse controles periódicos. Si bien el 76% de los establecimientos declara tener población a cargo, solamente el 32% tiene identificada la cantidad de mujeres que deberían realizarse mamografías de manera periódica.

Tecnología y seguimiento

La situación tecnológica también forma parte del diagnóstico. El 47% de los equipos públicos utiliza digitalización indirecta (CR), el 39,4% digitalización directa (DR) y el 12,1% continúa siendo analógico.

Por otra parte, el 66% de los centros públicos cuenta con historia clínica informatizada y la mitad está incorporada al SITAM, el Sistema de Información de Tamizaje. Sin embargo, el informe señala dificultades relacionadas con la interoperabilidad, la carga de imágenes y el seguimiento de las pacientes.

Esto resulta fundamental porque el proceso no termina cuando se realiza la mamografía. El acceso efectivo también depende de que los resultados puedan circular, se indiquen estudios complementarios cuando sean necesarios y la paciente pueda continuar con la atención correspondiente.

Una provincia bien posicionada, pero con desafíos propios

El primer Mapa Mamográfico Federal permite evitar una conclusión simplificada sobre la situación de Santa Cruz.

La provincia presenta una relación favorable entre mamógrafos y población objetivo, pero la distribución territorial, las distancias, los horarios de atención, el funcionamiento de los equipos, la disponibilidad de personal y las condiciones de mantenimiento pueden modificar de manera significativa el acceso real.

El relevamiento señala que Argentina registra aproximadamente 20.750 nuevos casos de cáncer de mama por año, una enfermedad que representa cerca del 30% de todos los tumores en mujeres.

En este contexto, el mapa busca aportar una herramienta para identificar las capacidades existentes y, al mismo tiempo, detectar los obstáculos que pueden impedir que esa infraestructura se traduzca efectivamente en prevención y diagnóstico temprano.

Para Santa Cruz, el principal desafío queda marcado por esa combinación: una buena disponibilidad relativa de equipos frente a su población objetivo, pero una geografía que puede dificultar el acceso efectivo al estudio.

Autor: FM ESTACION DEL CARMEN