Escuchar artículo

Durante meses, Ivanova había permanecido refugiada en un sótano junto a sus hijas y otros vecinos. Su vivienda había quedado destruida por los ataques y su esposo, Borys, murió después de una larga enfermedad. La familia incluso debió enterrarlo en el patio.

Vivir bajo tierra

Ivanova y su esposo habían vivido durante décadas en Limán, una ciudad que antes de la guerra tenía unos 20.000 habitantes y funcionaba como un importante centro ferroviario de la región del Donbás.

Tras la invasión rusa de 2022, la localidad se convirtió en uno de los escenarios de los combates. Rusia tomó la ciudad en mayo de ese año, aunque las fuerzas ucranianas la recuperaron cinco meses después.

Los ataques nunca desaparecieron y volvieron a intensificarse con el avance de las fuerzas rusas. La casa de Ivanova fue alcanzada el 17 de diciembre: el techo se derrumbó y las ventanas quedaron destruidas. Dos días más tarde, otro ataque destrozó la sala.

La familia se refugió entonces en el sótano de un edificio de cinco pisos junto con otros vecinos. Allí soportaron temperaturas bajo cero, durmieron con varias mantas y cocinaron con la ayuda alimentaria que todavía tenían disponible.

El 12 de enero murió Borys, de 79 años, quien llevaba años postrado por una enfermedad. Sus familiares lo enterraron en el patio.

La situación continuó empeorando. Otros habitantes del refugio murieron durante ataques posteriores, hasta que solo quedaron siete personas en el sótano.

El primer intento de escapar

El 23 de mayo, Ivanova y sus hijas decidieron que ya no podían continuar viviendo bajo tierra. Junto con una amiga intentaron salir a pie, pero llegaron hasta un bosque que no pudieron atravesar por los cráteres y los árboles derribados.

Después de tres horas, decidieron regresar ante el temor de que comenzaran nuevos bombardeos.

El alcalde les recomendó descansar y volver a intentarlo. Para la segunda salida redujeron el peso de sus mochilas y eligieron una ruta diferente.

A las 3:40 de la madrugada, cuando esperaban encontrar menos drones en el cielo, Nina, Olha, de 54 años, y Tetyana, de 53, emprendieron nuevamente el camino. También se sumaron otros vecinos.

15 kilómetros bajo amenaza

El grupo atravesó zonas destruidas, vías ferroviarias dañadas, bosques quemados y caminos cubiertos de cráteres. A su alrededor había restos de vehículos militares y señales de los combates.

Los drones sobrevolaban la zona y las mujeres avanzaban sin detenerse. Una de las personas que las acompañaba tenía heridas de metralla en la espalda y no podía caminar con rapidez.

Nina recordó posteriormente que estaba tan agotada que caminaba tambaleándose y con dificultades para mantenerse en pie.

Después de cuatro horas y 20 minutos, el grupo llegó al río Siverski Donets. Allí soldados ucranianos los esperaban para ayudarlos a cruzar.

Los militares trasladaron sus pertenencias y dos gatos en un pequeño bote de madera. Las mujeres cruzaron de a dos, con chalecos antibalas, y luego treparon por la empinada orilla cubierta de barro.

Del otro lado, soldados las trasladaron en vehículos todoterreno hasta una zona segura.

Finalmente, a salvo

El grupo llegó alrededor de las 10 de la mañana a un centro de evacuación en Sloviansk. Después de meses refugiadas en un sótano, las mujeres pudieron volver a bañarse con agua caliente y recibir alimentos.

Tetyana llamó a una familiar y contó emocionada que habían logrado salir caminando durante 15 kilómetros. También pudo comunicarle que su padre había muerto y que la familia había logrado enterrarlo.

Aunque habían pasado meses soñando con alimentos básicos, como pan y helado, las mujeres apenas podían comer. El impacto de la experiencia todavía era evidente.

Nina, pese a tener los tobillos hinchados y los pies lastimados, aseguró que se sentía bien después de la caminata.

“Escapamos del infierno”, resumió.

Para la mujer de 77 años, quedarse en Limán o intentar escapar implicaba un riesgo similar. Finalmente eligió caminar bajo los drones y atravesar el río para tener una posibilidad de sobrevivir.

Autor: FM ESTACION DEL CARMEN