El Niño se fortalece y anticipa una primavera con cambios para Santa Cruz
El fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) ya está presente y los pronósticos internacionales anticipan un fortalecimiento durante la primavera de 2026. En Santa Cruz, sin embargo, sus efectos no permiten anticipar una estación uniforme, ya que las condiciones pueden variar de acuerdo con la zona y otros factores atmosféricos.
El último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que el Pacífico ecuatorial atraviesa una fase cálida asociada a El Niño. Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, el organismo prevé una probabilidad del 100% de continuidad del fenómeno, con una intensidad fuerte o muy fuerte.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) también señaló que El Niño se encuentra firmemente establecido y estimó una elevada probabilidad de que persista hasta comienzos de 2027. Los modelos internacionales, además, proyectan un fortalecimiento hacia finales de este año.
La NOAA de Estados Unidos coincide con este escenario y también advierte que una mayor intensidad del fenómeno incrementa las probabilidades de determinados impactos climáticos, pero no significa que todas las regiones experimentarán las mismas condiciones.
¿Qué puede pasar en Santa Cruz?
El pronóstico climático trimestral del SMN para septiembre, octubre y noviembre muestra diferencias dentro de la Patagonia.
En materia de precipitaciones, algunos sectores patagónicos presentan mayores probabilidades de registrar valores normales o superiores a los normales. En el sudoeste de la región, en cambio, aparece una tendencia hacia registros normales o inferiores a los habituales.
Para Santa Cruz, esto significa que no existe una única señal climática para toda la provincia. Las condiciones pueden diferir entre las localidades cordilleranas, la meseta y la zona costera.
En cuanto a las temperaturas, el SMN prevé una mayor probabilidad de registros inferiores a los normales en buena parte de la Patagonia durante el trimestre.
Esto no significa que cada jornada será más fría que lo habitual. El pronóstico se refiere al comportamiento promedio de los tres meses y no permite determinar las condiciones de días específicos.
Por eso, el comienzo de la primavera meteorológica, el 1° de septiembre, no implica el final inmediato del frío en Santa Cruz. Durante septiembre todavía pueden registrarse heladas, temperaturas bajo cero y nevadas, especialmente en sectores del oeste y áreas cordilleranas.
El impacto sobre las lluvias y la nieve
El comportamiento de El Niño en Patagonia merece especial atención por su posible relación con las precipitaciones y las nevadas.
Distintos estudios climáticos encontraron vínculos entre los episodios cálidos del Pacífico y cambios en las precipitaciones primaverales de la región. Sin embargo, esa relación no es igual en todo el territorio patagónico.
El INTA también advierte que una mayor intensidad de El Niño no necesariamente se traduce en más lluvias o mayores impactos. La respuesta depende de la región, la época del año y la interacción con otros fenómenos atmosféricos y oceánicos.
La nieve cordillerana será otro factor relevante. Los especialistas señalan que determinados escenarios asociados a El Niño pueden favorecer nevadas importantes en sectores de los Andes, con posibles beneficios para las reservas de agua y los ambientes que dependen del deshielo.
La cantidad y ubicación de esas nevadas, de todos modos, sólo pueden establecerse mediante pronósticos de corto y mediano plazo.
El campo también estará bajo observación
La evolución de las precipitaciones y las temperaturas tendrá consecuencias sobre la disponibilidad de agua y el estado de los pastizales en las zonas ganaderas.
El último Radar Ganadero del INTA registró una mejora en la productividad de los pastizales en buena parte de la Patagonia, aunque también identificó sectores con dificultades vinculadas a las bajas temperaturas y las nevadas, especialmente en el noroeste de Santa Cruz.
Durante la primavera será importante observar si esa recuperación se mantiene y cómo evoluciona la disponibilidad de forraje y agua en las distintas áreas productivas.
Qué puede y qué no puede anticipar El Niño
Un punto clave es diferenciar entre un pronóstico climático trimestral y un pronóstico meteorológico.
Los informes estacionales permiten establecer qué escenario tiene mayor probabilidad para el promedio de un período: temperaturas superiores, normales o inferiores a los valores habituales, y una clasificación similar para las precipitaciones.
No permiten determinar con meses de anticipación cuándo ocurrirá una nevada, una tormenta de viento o una lluvia intensa en una localidad determinada.
Por ese motivo, posibles temporales, nevadas tardías, lluvias fuertes o descensos bruscos de temperatura deberán seguirse mediante los pronósticos diarios y semanales y las alertas oficiales del SMN.
Una primavera para seguir de cerca
La principal certeza para Santa Cruz al comienzo de septiembre es que El Niño está establecido y tiene altas probabilidades de continuar fortaleciéndose durante la primavera.
El comportamiento climático provincial, en cambio, todavía presenta diferencias regionales. El escenario actual no permite afirmar que Santa Cruz tendrá una primavera más lluviosa, más seca o más cálida en su conjunto.
La evolución del fenómeno y las próximas actualizaciones del SMN permitirán determinar con mayor precisión cómo se comportarán las lluvias, las temperaturas y las nevadas en cada sector de la provincia durante los próximos meses.
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