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Fito Páez fue el protagonista de una emisión especial de “Otro Día Perdido”, el programa conducido por Mario Pergolini. Con el piano como eje, el músico recorrió parte de su trayectoria, compartió recuerdos personales y repasó la influencia que tuvieron figuras fundamentales de la música argentina en su carrera.

El encuentro estuvo atravesado por un clima de confianza entre Páez y Pergolini, quienes se conocen desde hace décadas. A lo largo de aproximadamente una hora y media, el artista habló sobre distintas etapas de su vida, sus excesos durante la juventud, su vínculo con las drogas y el accidente doméstico que sufrió y que lo llevó a suspender una gira en 2024.

La música ocupó buena parte de la emisión. Páez abrió el programa con “Al lado del camino” y luego respondió a distintos pedidos desde el estudio. Entre ellos aparecieron “Tráfico por Katmandú”, de El amor después del amor, y “Giros”, tema que da nombre a su disco de 1985.

Fito Páez y su futuro como director de orquesta

Durante la charla, el músico también contó que tiene nuevos desafíos por delante. Entre sus proyectos se encuentra el estudio de dirección de orquesta, una disciplina que pretende incorporar a su formación musical.

“La música es infinita. Si no te dedicás al piano, te podés dedicar al estudio o, como en mi caso, aprender a dirigir una orquesta”, explicó.

Además, adelantó que trabaja en una nueva película y en un disco. Hacia el cierre del programa interpretó “Shine”, canción que da nombre a su más reciente álbum.

El homenaje a Spinetta, Charly y la música argentina

Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando Páez habló sobre Luis Alberto Spinetta y Charly García, dos artistas que marcaron profundamente su formación.

Sobre Spinetta, expresó el profundo vínculo que mantuvo con él y aseguró que lo extraña “cada segundo” de su vida porque lo consideraba un hermano.

También se refirió a la responsabilidad que siente por la herencia musical que recibió de grandes referentes argentinos. En ese recorrido mencionó al chamamé, la música litoraleña, el folclore salteño y santiagueño, además de figuras como Carlos Gardel y Chango Farías Gómez.

“La cultura es la memoria emocional de un pueblo”, sostuvo Páez al reflexionar sobre la importancia de preservar ese legado.

Como parte de ese homenaje, interpretó “La última curda”, el tango compuesto por Cátulo Castillo y Aníbal Troilo.

Más tarde llegó otro de los momentos destacados de la noche: una versión de “Desarma y sangra”, de Charly García. Ante el pedido de Pergolini, Páez se sentó nuevamente frente al piano y realizó una interpretación que generó aplausos en el estudio.

El programa dejó así una postal diferente de Fito Páez en televisión: más de una hora frente al piano, entre canciones, recuerdos y reflexiones sobre la música que marcó su vida y los proyectos que todavía tiene por delante.

Autor: FM ESTACION DEL CARMEN