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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, abrió este martes la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas con un discurso en el que cuestionó el papel de las grandes potencias, reclamó una reforma del sistema multilateral y rechazó cualquier intento de injerencia externa en los procesos políticos y electorales de América Latina.

Desde el estrado de la ONU, en Nueva York, el mandatario sostuvo que la democracia atraviesa nuevamente un escenario de tensión y apuntó contra las presiones ejercidas por potencias y grandes compañías multinacionales.

“Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”, afirmó Lula al referirse a la relación de su país con Estados Unidos y a las disputas de poder en la región.

El discurso se produjo antes de la intervención del presidente estadounidense Donald Trump, en una jornada marcada por fuertes cruces sobre el papel de Washington en América Latina.

Críticas al poder tecnológico

Uno de los puntos destacados del discurso estuvo relacionado con el crecimiento de las empresas tecnológicas y las plataformas de pagos digitales.

Lula cuestionó el poder que concentran las grandes compañías del sector y sostuvo que algunas buscan aprovechar la transformación tecnológica para impulsar una nueva versión del neoliberalismo.

“Un puñado de tecnoligarcas quiere resucitar una versión de neoliberalismo digital sin reglas ni transparencia”, señaló.

El presidente brasileño también cuestionó el impacto de los algoritmos sobre las familias y sostuvo que su gobierno no tolerará un modelo de negocios que, según planteó, traslade a los ciudadanos la responsabilidad de enfrentar problemas generados por esas nuevas tecnologías.

Un fuerte cuestionamiento a Naciones Unidas

Lula también dedicó buena parte de su intervención al funcionamiento de la propia ONU y, en particular, al Consejo de Seguridad.

El mandatario afirmó que la comunidad internacional se encuentra condicionada por la falta de respuestas ante distintos conflictos armados y cuestionó la capacidad del organismo para intervenir en escenarios como la guerra de Ucrania y las tensiones entre Estados Unidos e Irán.

“Somos todos rehenes del inmovilismo de un Consejo de Seguridad que no cumple su papel”, expresó.

En esa línea, sostuvo que Naciones Unidas atraviesa “el momento más crítico” de su historia y advirtió que las concesiones a la “ley del más fuerte” superaron los límites.

Reclamo por una América Latina sin presiones externas

Otro de los ejes de su discurso estuvo centrado en América Latina. Lula cuestionó las “tentaciones hegemónicas” de las grandes potencias y reclamó relaciones basadas en acuerdos y cooperación.

El mandatario brasileño sostuvo que los países de la región necesitan “socios con una agenda positiva” y no presiones externas.

También llamó a buscar soluciones negociadas para los conflictos internacionales y planteó la necesidad de que los integrantes del Consejo de Seguridad retomen el diálogo para avanzar hacia el fin de las guerras.

“El multilateralismo es un pilar indispensable” frente a un escenario internacional marcado por la fragmentación y el crecimiento de los conflictos armados, concluyó Lula.

Autor: FM ESTACION DEL CARMEN