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Javier Milei cumplió 1.000 días como presidente el sábado 5 de septiembre y Santa Cruz llega a ese punto con profundas modificaciones en su estructura económica y productiva.

Los principales indicadores muestran una realidad dispar. El empleo privado registrado cayó con fuerza desde fines de 2023, la construcción perdió miles de puestos de trabajo y las represas hidroeléctricas atravesaron más de dos años de paralización. Al mismo tiempo, la minería incrementó de manera significativa sus exportaciones y el sector petrolero convencional ingresó en una nueva etapa tras la salida de YPF de áreas maduras.

Uno de los datos más relevantes surge de un procesamiento realizado por la consultora Politikon Chaco sobre estadísticas de la Secretaría de Trabajo y del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).

Entre noviembre de 2023 y abril de 2026, el empleo privado formal en Santa Cruz disminuyó 16,4%, equivalente a unos 9.990 puestos registrados menos. Se trata de la mayor caída relativa entre las provincias durante ese período.

El retroceso santacruceño fue muy superior al promedio nacional, que alcanzó el 3,7%. Detrás aparecieron Tierra del Fuego, con una baja del 15,6%; Catamarca, con 12,3%; y Formosa, con 12,1%.

Sin embargo, el dato no puede atribuirse exclusivamente a una decisión del Gobierno nacional. Durante estos años también incidieron factores propios de la economía provincial, como la caída de la construcción, la paralización de las represas, los cambios en la actividad hidrocarburífera convencional y la salida de YPF de áreas maduras.

La construcción, entre los sectores más golpeados

El sector de la construcción refleja una de las mayores contracciones.

Los registros del IERIC contabilizaban 5.357 trabajadores formales en Santa Cruz en noviembre de 2023. Para mayo de 2026, la cifra había descendido a 1.681, una diferencia superior a 3.600 puestos y un nivel aproximadamente 69% menor al del inicio del período.

El último dato disponible, no obstante, aporta una señal positiva. Entre abril y mayo de 2026, el empleo formal de la construcción aumentó un 6%, al pasar de 1.586 a 1.681 trabajadores.

La recuperación mensual todavía resulta limitada frente a la pérdida acumulada desde fines de 2023, pero puede convertirse en un indicador para seguir la evolución del sector durante los próximos meses.

YCRT cambió su esquema, pero mantiene una fuerte dependencia estatal

Otro de los principales cambios durante la gestión de Milei se produjo en Yacimientos Carboníferos Río Turbio.

La Ley Bases incluyó al complejo carbonífero, ferroviario, portuario y energético entre las empresas sujetas a privatización. Posteriormente, en febrero de 2025, el Decreto 115 estableció su transformación en Carboeléctrica Río Turbio Sociedad Anónima.

El esquema previsto permite el ingreso de capital privado, aunque establece que el Estado nacional debe conservar el control o una participación mayoritaria. La distribución inicial contempló 95% de las acciones para la Secretaría de Energía y 5% para la Secretaría de Minería.

El proceso, sin embargo, todavía atraviesa una etapa de transición. En agosto de 2026, el Ministerio de Economía aprobó el presupuesto bajo la denominación de Yacimiento Carbonífero de Río Turbio y de los Servicios Ferroportuarios, mientras la conducción continúa bajo la figura de un interventor.

Las cuentas de 2026 también muestran el peso de la asistencia nacional. El presupuesto estimó $342,6 millones de ingresos operativos frente a $128.104,2 millones de gastos operativos, con un resultado negativo proyectado de $127.761,6 millones.

Además, se contemplaron $135.000 millones en transferencias corrientes del Tesoro para YCRT/Carboeléctrica.

En materia productiva, la empresa anunció en julio un acuerdo por 210.000 toneladas de carbón, equivalentes a cerca de siete embarques. Sin embargo, a fines de agosto el interventor Pablo Gordillo Arriagada advirtió que la locomotora necesaria para trasladar el mineral hacia Punta Loyola todavía no estaba operativa.

El contrato abre una oportunidad comercial para el complejo, aunque su ejecución efectiva dependerá de que se resuelvan los aspectos logísticos pendientes.

Las represas comenzaron a salir de la parálisis

Las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz constituyen otro de los grandes capítulos de estos 1.000 días.

La obra llegó al cambio de Gobierno con problemas de financiamiento. El último desembolso del crédito chino se había producido en noviembre de 2022 y durante todo 2023 no ingresaron nuevos fondos.

Tras la llegada de Milei, los trabajos quedaron completamente paralizados en diciembre de 2023 y alrededor de 1.800 trabajadores fueron despedidos.

La paralización se prolongó durante más de dos años, mientras Nación, las empresas y las entidades financieras chinas negociaban contratos, deudas y mecanismos de financiamiento.

El escenario comenzó a cambiar el 5 de marzo de 2026, cuando ENARSA comunicó un acuerdo para resolver las controversias y avanzar con la reanudación de los trabajos. En ese momento, La Barrancosa registraba un avance del 46%.

A fines de agosto se produjo otra señal concreta: el Gobierno de Santa Cruz informó que Gezhouba recibió un primer desembolso de $45.000 millones y que alrededor de 150 trabajadores ya realizaban tareas relacionadas con la reactivación.

La obra dejó atrás la paralización absoluta que caracterizó buena parte de 2024 y 2025, aunque todavía está lejos de recuperar la escala laboral y constructiva que tenía antes de la interrupción.

Menos transferencias reales y una asistencia financiera extraordinaria

Los recursos enviados desde Nación también muestran modificaciones durante el período.

De acuerdo con el último informe comparable de la Oficina de Presupuesto del Congreso, durante el primer semestre de 2026 Santa Cruz recibió $553.142 millones en transferencias automáticas.

Aunque el monto representó un incremento nominal del 29,2% interanual, significó una caída del 2,9% en términos reales, al descontar el efecto de la inflación.

Las transferencias no automáticas tuvieron una reducción mucho mayor: pasaron de $11.041 millones en el primer semestre de 2025 a $5.778 millones en igual período de 2026, lo que representa una baja real del 58,5%.

En conjunto, las transferencias totalizaron $558.920 millones durante los primeros seis meses de 2026, un 27,3% más en términos nominales, pero un 4,3% menos en términos reales.

A esto se sumó una herramienta extraordinaria. En marzo de 2026, el Gobierno nacional autorizó a Santa Cruz a tomar un anticipo financiero de hasta $100.000 millones, con una tasa nominal anual fija del 15% y devolución mediante retenciones futuras sobre fondos coparticipables.

La minería, el gran contraste

Mientras el empleo y la construcción mostraron fuertes retrocesos, la minería presentó una evolución diferente.

Entre enero y julio de 2026, las exportaciones mineras de Santa Cruz alcanzaron USD 2.121 millones, un crecimiento interanual del 84,8%.

La provincia concentró el 39,6% de las exportaciones mineras argentinas durante esos siete meses y la actividad representó el 88% de las exportaciones totales santacruceñas.

La canasta estuvo dominada por el oro, que representó el 84,5%, y la plata, con el 15,4%.

El crecimiento exportador no puede atribuirse de manera directa a una única política nacional o provincial. En los resultados también intervienen la producción de proyectos que ya estaban en funcionamiento, los precios internacionales, los volúmenes extraídos y las inversiones privadas.

Aun así, constituye uno de los principales datos positivos del balance productivo de la provincia.

El petróleo convencional también cambió de manos

Otro proceso relevante fue la salida de YPF de diez áreas convencionales maduras del norte santacruceño.

Los bloques fueron transferidos a FOMICRUZ y posteriormente adjudicados a nuevas operadoras privadas. Los contratos incluyen compromisos de inversión por USD 1.259,9 millones entre 2026 y 2031, de los cuales USD 229,9 millones corresponden a 2026.

Se trata de inversiones comprometidas y no de fondos ejecutados en su totalidad. Por eso, la evolución de la producción, el empleo y el cumplimiento de esos compromisos será uno de los indicadores centrales para medir el impacto del nuevo esquema.

Un balance con sectores que avanzaron y otros que retrocedieron

A 1.000 días del inicio de la gestión de Javier Milei, Santa Cruz presenta un escenario económico con fuertes contrastes.

El empleo privado registrado y la construcción permanecen muy por debajo de los niveles de fines de 2023. YCRT atraviesa un proceso de transformación societaria, pero continúa dependiendo en gran medida de recursos nacionales. Las represas, después de más de dos años de parálisis, comenzaron a recuperar actividad durante 2026.

En sentido contrario, la minería alcanzó un fuerte crecimiento exportador y el petróleo convencional inició una nueva etapa tras la salida de YPF de áreas maduras.

El desafío para los próximos años será determinar si esos cambios consiguen traducirse en más empleo, mayor actividad productiva y mayores ingresos para la provincia, especialmente en los sectores que todavía no lograron recuperar los niveles previos al cambio de Gobierno.

Autor: FM ESTACION DEL CARMEN