Milei cumple 1.000 días en el poder: ajuste, reformas y un nuevo mapa político para la Argentina
Javier Milei cumple este sábado 1.000 días como presidente de la Argentina, desde su asunción el 10 de diciembre de 2023. Su gestión estuvo atravesada por un fuerte programa de ajuste fiscal, cambios en el funcionamiento del Estado, reformas económicas y laborales y una reconfiguración del escenario político nacional.
El Gobierno asumió en un contexto de inflación elevada, déficit fiscal, restricciones cambiarias y pérdida del poder adquisitivo. Con Luis Caputo al frente del Ministerio de Economía, la administración estableció como principales objetivos alcanzar el equilibrio fiscal, reducir la emisión monetaria y contener la suba de precios.
El ajuste como eje de la gestión
Una de las primeras decisiones del Gobierno fue aplicar un fuerte recorte del gasto público. Se redujeron transferencias, subsidios y partidas destinadas a distintas áreas de la administración nacional, mientras que también se frenó buena parte de la obra pública financiada por el Estado.
El equilibrio de las cuentas públicas se convirtió en uno de los principales objetivos de la gestión. Paralelamente, se redujo la estructura estatal mediante modificaciones de organismos, cambios en programas y dependencias y reducción de personal de la Administración Pública Nacional.
La inflación y el impacto económico
La inflación fue uno de los principales desafíos al inicio del mandato. El programa económico combinó ajuste fiscal, control de la emisión y una política monetaria orientada a reducir la expansión de pesos.
Con el paso de los meses, el ritmo de aumento de los precios se desaceleró. Según los datos citados en el informe, el Indec registró una inflación mensual del 2,1% en julio de 2026, con un acumulado del 19,3% durante los primeros siete meses del año.
El proceso de estabilización, sin embargo, convivió con una fuerte contracción de la actividad durante la primera etapa y una posterior recuperación de distintos sectores.
En materia laboral, la tasa de desocupación alcanzó el 7,8% durante el primer trimestre de 2026, mientras que la evolución de los ingresos fue dispar según cada actividad.
Reformas y desregulación
La administración Milei también avanzó con un amplio proceso de desregulación económica. El DNU 70/2023 y posteriormente la Ley Bases modificaron normas en diferentes áreas económicas y administrativas.
Entre los cambios se incluyeron modificaciones laborales, reducción de regulaciones, transformaciones en el funcionamiento del Estado y la creación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), destinado a atraer proyectos de gran escala mediante beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios.
El Gobierno también impulsó cambios en empresas y organismos estatales, junto con un proceso de privatizaciones.
Un giro en la política exterior
La política internacional también mostró un cambio respecto de etapas anteriores. Milei profundizó el vínculo con Estados Unidos y Donald Trump, además de fortalecer sus relaciones con distintos referentes de la derecha internacional.
Israel adquirió un lugar central en la agenda exterior del Gobierno. En abril de 2026, Milei y Benjamin Netanyahu anunciaron los denominados Acuerdos de Isaac, orientados a ampliar la cooperación bilateral en seguridad, lucha contra el terrorismo y el antisemitismo, además de promover vínculos comerciales y tecnológicos.
En América Latina y Europa, el Presidente estrechó vínculos con dirigentes como Jair Bolsonaro, José Antonio Kast, Santiago Abascal e Isabel Díaz Ayuso, mientras que la relación con Luiz Inácio Lula da Silva estuvo marcada por diferencias políticas, aunque Argentina y Brasil mantuvieron sus vínculos comerciales y dentro del Mercosur.
También se produjo una crisis diplomática con España durante 2024, a partir de los cruces entre Milei y el presidente Pedro Sánchez.
Argentina, además, rechazó incorporarse a los BRICS y avanzó en su acercamiento a la OCDE, mientras mantuvo una relación pragmática con China debido a la importancia del intercambio comercial.
Una relación cambiante con las provincias
Durante buena parte de estos 1.000 días, el Gobierno nacional mantuvo una relación conflictiva con los gobernadores, principalmente por la distribución de recursos y la obra pública.
El Ejecutivo redujo transferencias discrecionales y reclamó a las provincias que implementaran sus propios programas de ajuste. Con el tiempo, sin embargo, comenzó a buscar acuerdos con distintos mandatarios para conseguir respaldo político y legislativo a sus reformas.
La política también cambió
La llegada de La Libertad Avanza al poder modificó el mapa político argentino y desplazó a los espacios que habían gobernado el país durante las décadas anteriores.
El oficialismo logró aprobar iniciativas centrales, aunque debió negociar con sectores de la oposición debido a la falta de una mayoría propia en ambas cámaras del Congreso.
La relación con el PRO, el peronismo y los gobernadores fue variando de acuerdo con cada etapa y proyecto legislativo.
Escándalos y conflictos
La gestión también estuvo marcada por denuncias, investigaciones judiciales y distintos conflictos políticos.
Entre los episodios de mayor impacto apareció el caso $LIBRA, luego de que Milei difundiera en febrero de 2025 el proyecto de una criptomoneda cuyo valor registró una fuerte suba y posterior desplome. El episodio derivó en denuncias e investigaciones judiciales.
Otro frente de conflicto fue la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), luego de la difusión de audios atribuidos al entonces titular del organismo, Diego Spagnuolo, relacionados con presuntos pedidos de sobornos en la compra de medicamentos. El caso derivó en una investigación judicial, allanamientos y su desplazamiento. El Gobierno negó las acusaciones y dispuso una auditoría.
También surgieron cuestionamientos vinculados con funcionarios, organismos estatales, contrataciones y el funcionamiento de la Cámara de Diputados.
A esto se sumaron conflictos con el Congreso, las provincias, universidades, el sector de la salud y organizaciones sociales, además de distintas protestas contra las políticas de ajuste y las reformas oficiales.
Malvinas y defensa, en el centro de la agenda
En los últimos días, la cuestión Malvinas volvió a ocupar un lugar destacado en la agenda presidencial.
Milei anunció medidas vinculadas con la defensa de la soberanía argentina sobre las islas y anticipó la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego.
En ese marco, el Gobierno modificó el Presupuesto 2026 mediante el Decreto 867/2026, incorporando cerca de $218.000 millones adicionales para Defensa.
Además, el Decreto 868/2026 estableció nuevas medidas de control y sanciones para empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en espacios marítimos que Argentina considera parte de su territorio.
Los 1.000 días de Milei
El balance de estos primeros 1.000 días muestra una transformación profunda de la política económica y del funcionamiento del Estado.
La gestión consiguió reducir de manera significativa el ritmo de inflación y avanzar hacia el equilibrio fiscal, aunque el proceso estuvo acompañado por una fuerte contracción inicial de la actividad, modificaciones en el mercado laboral, conflictos políticos y un elevado nivel de confrontación con distintos sectores.
A partir de esta nueva etapa, el Gobierno busca consolidar las reformas aplicadas y orientar su agenda hacia inversiones, crédito, infraestructura, crecimiento y nuevas reformas estructurales.
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