Roma activa una “zona roja” alrededor del Coliseo por el aumento de robos y ataques
Roma reforzó el dispositivo de seguridad en los alrededores del Coliseo ante el incremento de robos, venta de drogas y episodios violentos contra turistas y residentes. Las autoridades establecieron una denominada “zona roja”, con controles reforzados y presencia policial y militar permanente.
La medida comenzó a fines de agosto y permanecerá vigente hasta el 24 de diciembre, con el objetivo de contener los hechos delictivos en uno de los sectores de mayor concentración turística de Italia.
El operativo también alcanza otros puntos de Roma
Además del entorno del Coliseo, el esquema de seguridad incluye sectores de alta circulación como la estación Termini, la basílica de San Pedro y la basílica de Santa María la Mayor.
La disposición contempla vigilancia durante las 24 horas, controles y retenes móviles. También amplía las facultades de las fuerzas de seguridad para intervenir ante situaciones consideradas capaces de generar disturbios.
El prefecto de Roma, Lamberto Giannini, justificó la decisión al advertir sobre una situación de “grave emergencia pública” y el riesgo de que se produzcan daños en zonas especialmente sensibles por su valor patrimonial y la cantidad de visitantes.
Un ataque con fuegos artificiales aceleró las medidas
El entorno del Coliseo se convirtió en el principal foco del nuevo dispositivo. En julio, un grupo de unas 50 personas atacó a agentes de seguridad con fuegos artificiales, un episodio que dejó efectivos heridos y que las autoridades incorporaron como uno de los antecedentes para reforzar la vigilancia.
A ese episodio se sumaron denuncias por robos y venta de drogas en los alrededores del monumento, especialmente durante los horarios de menor circulación turística.
La nueva estación de metro, bajo la lupa
Las autoridades también relacionaron parte del deterioro de la seguridad con la apertura de una nueva estación de metro ubicada junto al Coliseo.
La estación fue inaugurada en diciembre de 2025 como parte de un ambicioso proyecto de ampliación de la red subterránea de Roma. La obra, valuada en unos 8.300 millones de dólares, incluye un museo subterráneo con distintos niveles y piezas arqueológicas encontradas durante las excavaciones.
Según la evaluación oficial, la nueva conexión facilitó el desplazamiento hacia el centro histórico de grupos de jóvenes marginados, lo que habría incrementado la exposición de turistas y residentes a robos y otros delitos.
Turistas denuncian robos pese al despliegue de seguridad
La preocupación también alcanza a quienes visitan el monumento. Una turista estadounidense que recorrió la zona relató que presenció el robo de una mujer en las inmediaciones del Coliseo.
La visitante señaló que, aunque observó una fuerte presencia de seguridad, el presunto autor logró escapar antes de que los agentes pudieran intervenir. También contó que desde su hotel le recomendaron evitar el sector durante la noche.
Roma evaluará el impacto de la “zona roja”
Las autoridades esperan un informe durante septiembre para determinar si el nuevo dispositivo logró reducir los niveles de criminalidad.
Hasta entonces, la vigilancia reforzada continuará alrededor del Coliseo y de otros puntos turísticos y religiosos. El objetivo del gobierno local es recuperar la seguridad en una zona clave para el turismo y preservar uno de los principales símbolos históricos de Italia.
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