Milei celebra el giro político de América Latina, pero crecen las alarmas por la economía argentina
El presidente Javier Milei atraviesa un escenario de contrastes: mientras celebra el avance de gobiernos de derecha en América Latina y consolida su vínculo con Donald Trump, la economía argentina acumula señales de deterioro que generan preocupación en distintos sectores.
El canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo, destacaron la influencia de Milei en el nuevo mapa político continental. El propio Presidente también celebró el acercamiento de distintos dirigentes de derecha a Estados Unidos y al mandatario Donald Trump.
El fenómeno, de acuerdo con el análisis, expresa el crecimiento de una nueva derecha caracterizada por posiciones conservadoras, discursos confrontativos y una fuerte identificación con el liderazgo estadounidense.
El respaldo internacional y las dificultades económicas
La influencia de Washington aparece como uno de los factores centrales del escenario regional. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, reconoció públicamente el respaldo financiero brindado a la Argentina y sostuvo que la estabilización del país contribuyó a modificar el mapa de alianzas en América Latina.
Sin embargo, Tenembaum advierte que el respaldo internacional también expone las dificultades del programa económico argentino para sostenerse sin asistencia externa.
En su análisis, recuerda que el Gobierno recibió apoyo del Fondo Monetario Internacional en abril de 2025 y asistencia de Estados Unidos antes de las elecciones de octubre de ese año. Además, señala que las recientes turbulencias financieras encontraron un alivio en los movimientos políticos registrados en Brasil.
El interrogante, plantea el periodista, es cuánto puede durar el actual alineamiento regional y qué ocurriría si el escenario político estadounidense cambiara.
Inflación, actividad e industria bajo presión
Las mayores preocupaciones aparecen en el frente económico. Según los datos citados en la columna, el Presupuesto proyectaba para 2026 un crecimiento del 5% y una inflación anual del 10%. No obstante, el artículo sostiene que la inflación acumulada hasta agosto ya duplicaba esa previsión y que podría triplicarla hacia fin de año.
Las estimaciones privadas de crecimiento también se redujeron. De acuerdo con el análisis, las proyecciones pasaron del 3,5% calculado en diciembre al 1,2%.
A este panorama se suma la preocupación por el empleo y el consumo. Una creciente cantidad de jóvenes que buscan trabajo ante ofertas laborales limitadas y recoge las declaraciones de Ricardo Kuchikián, CEO de Cocot Dufour, quien calificó la situación actual como la peor crisis en más de cuatro décadas para la empresa.
El sector industrial también enfrenta dificultades. El artículo menciona un informe internacional que ubicó a la industria argentina entre las más afectadas durante el año.
Tensión dentro del Gobierno y dudas sobre el rumbo
Las dificultades económicas también alimentan discusiones dentro del oficialismo. Las declaraciones de Patricia Bullrich sobre la necesidad de impulsar la industria, la construcción y el comercio, junto con la participación del economista Alberto Ades en una reunión de Gabinete, fueron interpretadas como señales de debate interno.
Ades había advertido sobre el estancamiento de la economía, las dificultades de la política monetaria y los efectos del tipo de cambio sobre la actividad. Su presencia en la reunión oficial, mientras Caputo estuvo ausente, alimentó versiones sobre posibles diferencias dentro del equipo económico.
Aunque el ministro explicó que no había asistido porque se sentía mal, la columna señala que posteriormente participó en un programa de streaming oficialista y menciona que comenzaron a circular versiones sobre una eventual salida de su cargo.
Para Tenembaum, el principal desafío de Milei consiste en reconocer las dificultades, evaluar posibles cambios y encontrar una alternativa que permita reactivar la economía sin poner en riesgo los objetivos del programa.
Un escenario de contrastes para Milei
El avance de dirigentes de derecha en América Latina y la consolidación del vínculo con Trump representan motivos de celebración para el Gobierno. Sin embargo, las dificultades del mercado laboral, la industria y el consumo plantean desafíos que el respaldo internacional no resuelve por sí solo.
La columna concluye con una mirada crítica sobre el contraste entre la euforia política del oficialismo y las señales de alerta de la economía argentina, en un momento en el que el Presidente busca consolidar su liderazgo regional y sostener su proyecto de gobierno.
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