Nuevo ataque paralizó un oleoducto clave de Arabia Saudita y crece la alarma por las reservas de petróleo
Arabia Saudita volvió a sufrir un ataque contra una de sus principales infraestructuras petroleras. Una estación de bombeo ubicada en Jurais, al este de Riad, fue alcanzada por un nuevo bombardeo que provocó importantes daños y obligó a detener el funcionamiento del oleoducto Este-Oeste, según informó una fuente del sector energético a la agencia AFP.
El ataque ocurrió un día después de que los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, reivindicaran acciones contra instalaciones de la petrolera estatal Saudi Aramco, incluida infraestructura situada en la zona de Jurais.
El oleoducto Este-Oeste tiene unos 1.200 kilómetros de extensión y conecta los principales yacimientos petroleros del este saudí con la terminal de Yanbu, sobre el mar Rojo. Su importancia aumentó desde el comienzo de la crisis regional, especialmente por las restricciones al tránsito de petróleo a través del estrecho de Ormuz.
La interrupción del suministro ya tuvo impacto en los mercados internacionales. El Brent superó los 100 dólares por barril, mientras que el WTI se ubicó cerca de los 90,69 dólares en las primeras operaciones de este lunes.
No es la primera vez que la infraestructura queda afectada durante la escalada de tensiones en Medio Oriente. El mes pasado, Arabia Saudita había suspendido el funcionamiento del oleoducto después de ataques procedentes de Irak. Según datos de la plataforma Kpler, el flujo permaneció interrumpido entre el 11 y el 22 de septiembre.
Aramco lanzó una advertencia por las reservas
En medio de la creciente preocupación por el abastecimiento energético, el director ejecutivo de Aramco, Amin Nasser, advirtió que las reservas mundiales de petróleo se encuentran en niveles críticos.
Durante una conferencia sobre energía realizada en Londres, Nasser sostuvo que el sistema petrolero internacional ya está bajo presión y que existe un margen de seguridad muy reducido para afrontar nuevas interrupciones del suministro.
El ejecutivo cuestionó además las cifras globales de reservas disponibles. Según explicó, menos del 10% de los volúmenes declarados estaría realmente disponible para ser utilizado, mientras que el resto corresponde a niveles operativos que los países deben conservar para mantener funcionando sus infraestructuras.
La advertencia se produjo horas después de que los países del G7 anunciaran la liberación de reservas para intentar aliviar las tensiones sobre el suministro. Nasser señaló que esos volúmenes pueden contribuir a atravesar un período de emergencia, pero no constituyen una solución permanente ante una crisis prolongada.
Pese al escenario internacional, el titular de Aramco aseguró que la compañía mantiene capacidad para atender las necesidades de sus clientes actuales.
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