Crimen de Nanci Godoy: peritan celulares y buscan identificar dónde ocurrió el femicidio
La investigación por el femicidio de Nanci Estela Godoy suma nuevos elementos mientras los investigadores intentan reconstruir las últimas horas de vida de la docente y establecer dónde ocurrió el ataque. Las pericias sobre teléfonos celulares ocupan un lugar central en la causa, luego de la recuperación de una fotografía que podría aportar información relevante sobre el crimen.
La imagen habría sido tomada con un teléfono celular y compartida entre algunos de los principales sospechosos. Aunque el archivo había sido eliminado, los especialistas lograron recuperarlo. En la fotografía, Nanci aparecería amordazada, una circunstancia que refuerza la hipótesis de que fue retenida antes de ser asesinada.
Los investigadores consideran que ese lugar podría ser la verdadera escena del crimen, ya que sospechan que el asesinato no ocurrió en el sitio donde posteriormente fueron descartados sus restos.
Una de las líneas de investigación apunta a un posible ataque en grupo, posiblemente en un espacio abierto, una tapera o sus inmediaciones. Esta hipótesis tomó fuerza luego del hallazgo de restos de prendas quemadas en una zona rural.
Buscan determinar si existió abuso sexual
La autopsia confirmó la gravedad de las lesiones que sufrió la mujer, aunque no permitió establecer si fue víctima de abuso sexual. La descomposición del cuerpo y la falta de algunas partes impidieron obtener conclusiones definitivas, por lo que se realizarán estudios complementarios.
El abogado Gustavo Briend, representante de la familia, expresó su conmoción por la violencia del ataque y la cantidad de heridas que presentaba el cuerpo.
Según los datos conocidos de la investigación, Nanci habría intentado defenderse de sus agresores. Los estudios forenses identificaron al menos 20 lesiones en distintas partes del cuerpo, entre ellas el rostro, el cuello, el abdomen, los brazos, las manos y las piernas. Las heridas le provocaron una hemorragia masiva.
Los celulares, una pieza clave para esclarecer el femicidio
El teléfono de la docente fue recuperado dentro de su bolso, en una zona de bañado ubicada a poco más de dos kilómetros de la Escuela 626 del paraje El Malezal, en el departamento correntino de Esquina, donde se desempeñaba como directora suplente.
A partir de ese hallazgo comenzaron las pericias informáticas para recuperar mensajes, fotografías y otros archivos que permitan reconstruir sus últimos movimientos. El último mensaje conocido desde el dispositivo fue enviado el miércoles 7 de octubre por la noche a uno de sus hijos.
Además, los investigadores aguardan informes de una empresa telefónica para determinar los movimientos y las comunicaciones de los sospechosos en la zona.
Durante los allanamientos se secuestraron prendas de vestir, teléfonos celulares, cuchillos y lazos. Los especialistas consideran que el análisis de estos elementos podría aportar información para establecer cómo se produjo el ataque y cuál fue la participación de cada imputado.
Quiénes son los sospechosos
Por el femicidio están imputados Ireneo Antonio Zarza, capataz de la estancia El Curupí; Felipe Sandoval, peón rural; y Nahuel Rojas.
Este último es pareja de Rosa Leguizamón, quien aparece en el expediente como presunta partícipe secundaria. Su situación también es materia de investigación.
El abogado Marcos Neironi, defensor de Leguizamón, sostuvo que cuenta con testigos que ubicarían a su representada fuera de la estancia durante los días en que habría ocurrido el crimen. Según su versión, la mujer viajó a Sauce el viernes 9 de octubre y permaneció allí hasta el día 15.
También aseguró que un testigo habría visto con vida a Nanci durante la tarde del 9 de octubre en El Malezal.
Otro elemento incorporado a la causa fue la declaración en Cámara Gesell de un hijo de 12 años de Rojas y Leguizamón, quien habría aportado información considerada relevante para los investigadores.
En el expediente también figura Ezequiel Bordón, señalado por un presunto falso testimonio que habría brindado durante los primeros días de búsqueda de la docente.
Una escuela rural en una zona de difícil acceso
La Escuela 626 se encuentra en un sector rural de difícil acceso, a unos 50 kilómetros de la ciudad de Esquina. Nanci realizaba parte del recorrido en vehículo hasta la estancia El Curupí y luego debía continuar a caballo o a pie durante varias horas.
La zona tiene escasa cobertura telefónica y condiciones de aislamiento. Según relataron sus hijos, la docente sentía temor, especialmente durante las noches.
El establecimiento cuenta con infraestructura precaria y un sistema eléctrico abastecido mediante baterías que reciben energía de paneles solares.
Trece días de búsqueda antes del hallazgo
Durante 13 días, decenas de efectivos policiales participaron del operativo para encontrar a la docente. Los rastrillajes incluyeron recorridas a pie, patrullajes a caballo, embarcaciones, perros de búsqueda y drones.
Mientras continuaban los procedimientos, los fiscales Javier Mosquera y Andrea González avanzaban sobre la hipótesis de un femicidio a partir de distintos indicios que luego se consolidaron con el hallazgo del cuerpo.
Ahora, la investigación se concentra en los resultados de las pericias telefónicas, la determinación de la fecha probable de muerte y la identificación precisa del lugar donde Nanci fue atacada.
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